La amistad
Por: Dra. Laura
Angélica Bárcenas Pozos
Hace unos días en la escuela de
mi hija nos pidieron que les escribiéramos una carta que hablara de la amistad
y yo me sentí Fernando Savater escribiéndole a Amador sobre los aspectos éticos
de entablar una amistad, sin más explicación les muestro esta carta que lleva
una intencionalidad formativa para mi pequeña puberta.
Querida Hija,
Esta vez te escribo para hablarte
de la AMISTAD, que es desde mi punto de vista la acción de establecer lazos
afectivos con otras personas que comparten con uno la vida y la forma de verla.
Uno acaba queriendo a los amigos
porque con ellos se comparten muchas cosas, por ejemplo, intereses, es decir, a
los amigos les gustan las mismas cosas, sino todas, sí muchas, por ejemplo les
gustan las mismas películas, las mismas formas de diversión, los mismos libros,
etc. También creen más o menos en las mismas cosas, por ejemplo, comparten la
idea de un dios y la forma de ver a éste, también la forma en cómo deben
establecerse las amistades o que estudiar en importante en la vida, en otras
palabras, tienen más o menos los mismos valores. También pueden compartir
objetos, prestarse y devolverse lo prestado. Claro que hay cosas que pueden
prestarse, como los objetos materiales, pero no se pueden prestar a las
personas… eh!!!!
Entonces en todo este compartir
es necesario cuidar algunas cosas en la relación para hacer amigos para toda la
vida, primero es necesario e incluso INDISPENSABLE, el RESPETO, en todos los
sentidos, es decir, no debes ni puedes insultar a tus amigos bajo ninguna circunstancia,
tampoco puedes apropiarte de sus cosas como si fueran tuyas, eso incluye su
tiempo.
Tampoco puedes hacerles
PROHIBICIONES, es decir, no puedes decirles qué pueden o no comer, qué pueden o
no hacer, con quién pueden o no hablar… es decir, él o ella son tan LIBRES como
tú, y ellos son capaces de decidir qué quieren hacer y cómo, esa es otra forma
de respeto. Lo que sí puedes hacer, es hacerles recomendaciones a tu amigo
cuando crees que no está actuando bien, incluso tienes la obligación de
hacerlo, sin embargo él o ella tienen la última palabra en su decisión y a ti
sólo te toca respetar dicha decisión, aunque no estés de acuerdo con ésta.
Esto también implica que debes
escuchar a los amigos cuando ellos te están haciendo recomendaciones, tal vez
ellos estén viendo cosas que tú no alcanzas a ver y debes poner atención cuando
te dicen, “esto que estás haciendo no está bien por esto y esto y esto…”.
La CONFIANZA es otro elemento de
la amistad, es decir cuando tienes un amigo confías en él o ella y ellos
confían en ti, ambos hablan de sus secretos y de sus formas de ver la vida, así
que cuando se trata de secretos o de cosas íntimas, no puedes andarlas contando
a otros. Ni ningún amigo tuyo podrá contar aquello que le hayas confiado. Sólo
debes hacer una excepción cuando la vida de tu amigo está en peligro, porque
esté consumiendo drogas, o porque esté tan triste y deprimido que esté pensando en el suicidio, o porque tiene
amigos que hacen cosas que los ponen en constante peligro.
En este sentido, tú con tu
inteligencia, puedes discernir entre lo que está bien y lo que está mal. Bien
es lo que nos hace mejores personas, lo que nos humaniza, así que si tu amigo
hace cosas o te invita a hacer cosas que los destruyen, no es un buen amigo y
en ese caso aunque el corazón se te destroce, debes dejar de ser su amiga.
A lo largo de tu vida vas a ir
conociendo muchas personas y muchos de ellos estarán cerca de ser tus amigos,
pero nunca llegarán a serlo, y no porque sean malas personas, sino porque sus
formas de ver la vida no será tan cercana, ellos pasarán de largo. Otros,
querrán ser tus amigos pero al no ser buenas personas, tal vez traten de
corromperte o lastimarte y tú misma decidirás que es mejor dejarlos pasar y no
continuar con esas amistades y dejarán de ser tus amigos; pero habrá otros que
comparten contigo la forma de ver la vida, es decir, comparten sus valores,
ellos podrán ser tus amigos por muchos años, más allá de las cosas que ahora
los unen como puede ser la escuela… ellos con el paso del tiempo se volverán
casi tus hermanos y podrás contarlos con los dedos de las manos, no serán más
de diez, pero esos serán suficientes para que tú los acompañes y ellos te
acompañen en la aventura de la vida.
Así que Hija, lo importante no es
tener muchos amigos, sino tener a los indicados y a los mejores… Espero que tú
aprendas y sepas elegir cuando llegue el momento. Y ahora que tu adolescencia
empieza, estás a las puertas de crear las más sólidas y genuinas amistades,
como las que has visto que tenemos papá y yo, entonces adelante y confía en
nosotros que con más experiencia podremos orientarte.
Te
ama… mamá.
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