Los investigadores y
la reforma educativa
Por: Dra. Laura
Angélica Bárcenas Pozos
Siguiendo con las reflexiones que se llevaron a cabo a
partir del Congreso Nacional de Investigación Educativa (CNIE), que organiza el
Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE) al que asisten los
investigadores educativos más prestigiados de nuestro país, además de aquello
que hacen investigación educativa y no son tan conocidos, alumnos de
licenciatura y posgrado del ámbito educativo y directivos de las instituciones
educativas; en total asisten a este congreso más de tres mil personas.
Llegan de todo el país, académicos y estudiantes que quieren
escuchar los resultados de las investigaciones que se han realizado en los dos
últimos años, además son fuente primaria de los Estados del Conocimientos que
se construyen cada diez años. En esta emisión del congreso se presentó la
tercera revisión de estos estados que corresponde al periodo 2003-2013. Estas
publicaciones están disponibles en el COMIE.
Todo este preámbulo es para dar evidencia de la importancia
de este evento y de lo que significa para aquellos académicos que estamos
metidos hasta el cuello en cuestiones educativas y que lo tomamos con absoluta
seriedad; además de dar a conocer a nuestros amables lectores que en la emisión
XII del CNIE, la reforma educativa fue un punto central. Al menos identifiqué
cuatro actividades importantes en torno a este tema; una fue efectivamente
sobre la reforma; la segunda fue una mesa sobre federalización a la que no
asistí, la tercera fue una mesa sobre el INEE y en la cuarta se habló de las
políticas públicas en relación a la reforma. Otro comentario importante es que
estas actividades fueron las más abarrotadas, incluso para la mesa del INEE, se
juntaron dos espacios para que pudieran entrar todos los interesados y en la
mesa de la reforma educativa, como estaba en un espacio no tan grande, estaba
abarrotado, muchas personas de pie e incluso en la puerta escuchando y tomando
notas.
Es de entenderse que estas actividades tuvieran tal demanda,
pues es el tema del momento acerca del sistema educativo mexicano, pero también
es importante señalar que los investigadores y los organizadores del CNIE
tuvieron el tino de no ignorar el tema que preocupa a muchos académicos. En los
pasillos del centro de convenciones del Estado de Guanajuato que era la sede
central del evento; era posible identificar dos grupos, que ven fallas en la
reforma, pero creen que hay algunos aciertos y que el sistema educativo
mexicano requiere cambios estructurales para mejorar la calidad de la
educación.
Mientras que otros se manifestaban absolutamente en contra
de le reforma educativa. Llamó mucho mi atención que en la mesa de reforma
educativa, estaba un académico que habló de los claro oscuros de la reforma,
señalando los aciertos y debilidades de la misma, después una maestra que hizo
una lectura atropellada de un texto que lejos de ser una ponencia académica
deba muestras del bajo nivel de preparación para el desempeño de sus profesión,
que tienen algunos profesores en nuestro país. Además no hizo ninguna
argumentación, por el contrario leyó una lista de inconformidades con la
reforma y de improperios pues no había justificación alguna sobre las
afirmaciones hechas; por ejemplo, esta profesora afirmó, que de aplicarse la
reforma, que no habrá condiciones en las escuelas para que los profesores desarrollen
su labor docente; nunca explicó el porqué de su afirmación.
Posteriormente habló
un representante de “Mexicanos Primero”, que a diferencia de su antecesora dio
datos y justificó cuidadosamente sus argumentos. Aunque me parece perverso que
esta organización esté detrás de la reforma educativa, no puedo dejar de decir
que han reunido una serie de datos y argumentos que son evidentes en el sistema
educativo mexicano, como el hecho de que en Oaxaca hay registrados un poco más
de 50, 000 profesores, pero su nómina rebasa los 90,000. Además dijo que no
quieren quitar a todos los profesores, solo a aquellos que no cumplan
debidamente con la tarea de educar.
Finalmente tocó el turno de Gil Antón, cuyo discurso me hizo
sentir decepcionada, después de la lectura que he hecho sobre sus diversas
críticas a la reforma educativa, pero esta vez no llevaba una argumentación
académica y suficientemente coherente. Me dio la impresión que buscaba ser
ovacionado, aunque eso no fuera consistente con hacer una crítica profunda
sobre la mencionada reforma.
En cambio la mesa del INEE fue sorprendente, estaba
integrada por cuatro de los cinco miembros de la Junta de Gobierno de este
Instituto y además de mostrar un cuidado
del otro al dar sus discursos pues jamás hicieron una descalificación, ni un
menosprecio; establecieron todas las razones por las cuales es conveniente
realizar la evaluación. También respondieron casi a las 100 preguntas que el
público les dirigió, haciendo bloques de preguntas por temas y explicando las
razones sobre porqué la evaluación debe ser estandarizada y al mismo tiempo
atender a la diversidad.
La mesa de políticas públicas sobre la reforma, el
conferencista fue presionado por ciertos profesores para que la descalificara,
pero este investigador se mantuvo firme acerca de que las condiciones actuales,
en donde el sindicato tiene la rectoría de la educación en México, lo que ha
generado prácticas corruptas.
En términos generales mi impresión es que los investigadores
creen que la reforma no es la panacea, pero que es un primer paso para
responder a los cambios estructurales que nuestro sistema educativo requiere.
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