lunes, 30 de noviembre de 2015

Los autos que favorecen el éxito escolar

Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

Nunca había cobrado tanta consciencia de cuánto pueden ser benéficos los autos en la vida de un estudiante para que éste logre el éxito escolar. Es decir, si tiene una buena autoestima, buena autogestión, buena autoeficacia, buena autorregulación y buena autopercepción, entonces tendrá mayores probabilidades de terminar victoriosamente su vida escolar. Así que trataré de describir cada uno de estos y diferenciarlos entre sí, para que padres y profesores tratemos de promoverlos en la vida de nuestros niños y jóvenes para favorecer que con dichos recursos mejoren en la escuela e incluso en su vida.
Empecemos por la autoestima, es la capacidad de sentir aprecio por uno mismo, de quererse, de saber que uno vale la pena. También se dice que es el motor o fuerza innata que da impulso a nuestra existencia. Todos tenemos cierto nivel de autoestima, pero cuando éste es bajo, las personas tienden a atentar contra su vida, mientras que cuando es alto, se genera confianza en sí mismo y se puede creer que uno es capaz de hacer cualquier cosa. El nivel de autoestima tiende a bajar cuando los “otros cercanos” no muestran aprecio por uno, y tiende a ser alto cuando “esos cercanos”, dan muestra de querernos, aunque esto no es una regla.
La autogestión se refiere a utilizar los propios recursos de manera adecuada. Cuando  hablo de los propios recursos, estoy haciendo referencia a los recursos intelectuales, es decir a hacer análisis, o síntesis, o una reflexión, o formularse buenas preguntas, etc., cuando es necesario hacerlo. Esto incluye al tiempo que también es un recurso. Es decir, saber organizarnos y planear las actividades que tenemos que hacer para responder a ellas en tiempo y forma. Esto es algo muy simple que muchas personas no han aprendido, ni desarrollado porque nunca hubo alguien que les dijera cómo hacerlo. Por eso padres y profesores debemos enseñar a los niños y adolescentes a utilizar sus habilidades intelectuales, pero también a llevar una agenda en la que empiece a organizar sus tareas escolares, en cuanto a tiempos de entrega, pero también tiempos en que deben realizar dicha tarea.
Por otro lado, la autoeficacia, se refiere a la creencia que tienen las personas sobre sí mismos acerca de que son o no capaces de cumplir con una tarea de manera satisfactoria y esto no tiene nada que ver con que sí lo son o no efectivamente sino sólo con su creencia, pero esta creencia puede ser determinante en el desarrollo y logro de la tarea. La autoeficacia se genera a partir de  dos aspectos emocionales, uno es qué tanta motivación intrínseca (que se genera en la persona misma) tiene la persona para desarrollar la tarea y la otra es la capacidad que se tiene para manejar del estrés que la propia tarea  genera en la persona.
Así que es importante que los adultos provoquemos retos en los niños y adolescente, es decir que no resolvamos todas sus situaciones, que vayan teniendo responsabilidades en casa y que hagan tareas para ellos y no que tengan que resolver sus padres, aunque no las hagan bien, pronto irán haciéndolas mejor.
La autorregulación, se refiere a la capacidad que tenemos las personas de saber cuándo, cómo y dónde comportarnos. En el ámbito escolar se dice que un alumno es autorregulado cuando manifiesta una actividad pertinente para lograr su propio aprendizaje. Es decir, la motivación intrínseca que ha mostrado en el proceso de aprendizaje es alta. Claro que si los niños y los jóvenes no encuentran significado en la escuela o les estamos enviando mensajes de que no continuarán hasta lograr la meta, o bien si ellos observan que no hay condiciones sociales para mantenerse en la escuela aprendiendo lo que ésta les ofrece, no encontrarán razones suficientes para querer aprender. Ahora que si el estudiante está autorregulado, él mismo autodirige, automonitorea y autoevalúa su aprendizaje. Los autores dicen que es una combinación de querer y poder hacer que es intrínseca a los estudiantes.
Todos estos autos juntos, generan lo que es la autopercepción que se refiere a la creencia amplia de una persona de lo que es capaz de hacer por ella misma, se vuelve a decir que a pesar de que efectivamente sea o no capaz de hacerlo. Los autores como Zimmerman y Bandura, afirman que alumnos con una alta autopercepción tendrá mayores posibilidades de éxito escolar que aquellos que la tienen baja. El reconocimiento de los logros académicos de los adultos y observar que los pares pueden realizar una tarea escolar, ayuda a que los niños y adolescentes eleven su autopercepción. Por eso se recomienda que en los momentos de retroalimentar a nuestros alumnos, los profesores les indiquemos qué han hecho bien y que tienen capacidades para mejorar en aquello que no han tenido suficiente éxito y los padres deben aplaudir sus logros y motivarlos a continuar esforzándose.
Me parece que es importante el papel que los adultos jugamos en el desarrollo de estos autos que seguramente ayudarán a nuestros alumnos a generar ideas para que mejoren como estudiantes.


miércoles, 25 de noviembre de 2015

Leer y escribir para aprender mejor

Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

Recientemente volví a ver la película Mentes Peligrosas que tuviera éxito al inicio de la década de los noventa, como parte de la reflexión que hice con alumnos de maestría en educación a propósito de una de las acciones que debemos seguir con nuestros alumnos de cualquier edad y cualquier nivel socioeconómico.
La película del director John N. Smith, plantea la necesidad de favorecer el desarrollo del pensamiento en jóvenes que siendo inteligentes, están creciendo en un medio hostil, como única posibilidad de alcanzar una vida digna. Los casos que la película plantea, como el de Emilio, Raúl, Colly, etc., muestran que aparentemente estos jóvenes no tienen más posibilidad que la de reproducir el medio en el que se están desarrollando y no hacer más que los que sus progenitores ya han hecho, para que al final terminen siendo delincuentes, asesinos o madres adolescentes y solteras.
Sin embargo el personaje de Michelle Pfeiffer, la profesora en esta película,  insiste constantemente en enseñar a pensar a sus estudiantes, a través de la lectura de poesía, la reflexión de ésta y de la escritura. Y hacia el final del film, ella les dice a sus alumnos que creía que enseñarlos a pensar era una forma de darles armas para enfrentar la vida.
Quiero aclarar que independientemente de que Mentes Peligrosas es una película y en éstas siempre las cosas pueden solucionarse para bien y que la realidad en un poco más compleja, trágica y hasta a veces macabra, no puedo dejar de decir que me parece que el director tiene mucha razón, y que cuando enseñamos a nuestros estudiantes a leer críticamente es decir, a reflexionar sobre lo que leen, a tomar postura frente a esto, analizar sus propias circunstancias en relación a lo que leen, habrán dado pasos  agigantados en el desarrollo de su pensamiento. Pues la lectura en una habilidad compleja que se apoya de muchas habilidades básicas y su desarrollo permite que el pensamiento evolucione.
Cuando una persona lee, activa muchas habilidades de pensamiento, se despierta su imaginación y por lo tanto su creatividad, incremente su vocabulario y su capacidad oral y escrita. Además, los psicólogos dicen que  un buen lector tiene una mejor comprensión del mundo e incluso de sí mismo,  favorece su desarrollo afectivo, moral y emocional, mejorando sus relaciones interpersonales.
Por su parte, la escritura es el complemento del lenguaje hablado y aparece en la historia de la humanidad cuando la mente y la memoria del hombre ya no eran suficientes para almacenar el conocimiento que se iba acumulando, entonces las culturas antiguas desarrollaron códigos que permitieran no sólo la comunicación, sino la preservación del conocimiento. Así que no sólo hubo un salto cuántico en el desarrollo de la cultura  con el surgimiento de la escritura, sino en la evolución psicológica de los seres humanos.
Según los neuropsicólogos, la escritura es un acto individual que se logra a través de una habilidad altamente compleja en donde muchas regiones del cerebro y de millones de neuronas entran en operación, incluyendo a las emociones.
La escritura y la lectura son dos habilidades complejas que están absolutamente relacionadas, pues no se puede ejecutar una sin la otra, sin embargo estás son independientes entre sí, así que se dice que son interdependientes y además de esto, atraviesan de manera transversal cualquier intencionalidad de aprender algo en el ámbito escolar.  Es decir, todo lo que se quiera aprender o que se pretenda enseñar estará vinculado a la lectoescritura y a la adquisición de un vocabulario.
Es necesario que al leer y al escribir los profesores consideremos la adquisición de un vocabulario que le ofrezca a nuestros alumnos la posibilidad de tener una mayor comprensión de lo que aprenden. Es importante mencionar, que de acuerdo a datos del Instituto Nacional de Evaluación para la Educación, muchos alumnos abandonan la escuela porque dejan de encontrarle sentido, tal vez porque los contenidos no están relacionados con sus contextos, o tal vez porque no comprenden lo que están aprendiendo, porque la lectura y la escritura no han sido suficientemente desarrollados y por lo tanto la adquisición de vocabulario no ha sido el que se requiere para lograr aprendizajes. Estas dos habilidades están relacionadas con el lenguaje y si no tenemos la comprensión de los conceptos base para lograr un aprendizaje, no será posible aprender.
Así que volviendo a la película de Mentes Peligrosas, me parece que lo planteado por el director de este film, no está tan alejado de la realidad, pues si en los contextos más desfavorecidos, por lo menos trabajamos con nuestros alumnos la lectoescritura, para que mejoren su capacidad de pensar y adquieran suficiente vocabulario para la comprensión de otros aprendizajes, tal vez estemos dando un gran paso hacia una educación de calidad.



domingo, 15 de noviembre de 2015

Retroalimentar y no sólo aprobar

Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

La calificación, la evaluación y la retroalimentación son tres actividades significativas que deben llevarse a cabo como parte del proceso de enseñar y aprender. Sin embargo,  si se revisan cada uno de los niveles educativos, se podrá observar que todos los profesores califican, algunos evalúan y muy pocos retroalimentan. Pero, ¿cuál es la diferencia de estas tres acciones?
Calificar es la más simple, se refiere a la asignación de un valor, utilizando una escala socialmente acordada para indicar que un alumno ha alcanzado los objetivos, los ha alcanzado medianamente, o bien no los ha alcanzado. Esta acción está, o es mejor decir que debiera estar, íntimamente ligada a la evaluación. Se puede decir que debe ser el resultado del proceso de la evaluación y por lo tanto es la simple acción de colocar la nota en los documentos correspondientes. Claro que a través de la calificación se certifica socialmente el avance de los estudiantes.
Evaluar es una cosa mucho más compleja, es más, es la más compleja de las tres acciones que en este escrito estamos revisando. Y se refiere a todo el proceso de seguir, observar, acompañar, aplicar instrumentos y herramientas que permitan recolectar datos sobre el desempeño de los alumnos, para obtener evidencias sobre si los alumnos han o están en proceso de alcanzar los objetivos. Es decir, en esta acción los profesores están comparando los desempeños de los alumnos con los objetivos planteados, a través de parámetros establecidos. En este caso el docente es el único que sabe cuáles son las diferencias entre desempeños y objetivos.
Retroalimentar se refiere a que el profesor comunique a cada uno de sus alumnos, pero también a un grupo, si es el caso, la diferencia encontrada en la evaluación entre objetivos y desempeños. Se trata de hacer consciente a los estudiantes, sobre lo que han avanzado y lo que queda por avanzar con respecto a los objetivos, pero no sólo eso, sino que deben ayudarles a establecer metas para seguir avanzando. Entonces, como el lector ya habrá deducido, esta acción también está ligada a la evaluación y también es resultado de la misma.
Entre más altos son los niveles educativos, el diálogo debe ser directamente con los alumnos y mientras más pequeños son estos, debe ser con los padres. Los expertos sobre este tema, aconsejan que ésta se de no sólo al término del proceso de aprendizaje, sino durante éste, pues de llevarse a cabo así, los alumnos más atrasados reorientarán sus metas, o al menos sabrán qué cosas deben mejorar para alcanzar los objetivos y éste es un buen medio para disminuir la reprobación, permitiendo que los estudiantes alcancen las metas de los cursos.
También se recomienda que al hacer la retroalimentación los profesores hagan observaciones sobre los productos, así como de las debilidades de estos, y no de los estudiantes, con la intención de no afectar su autoestima, pues si se hace referencia a la evidencia utilizada para la evaluación, el profesor le referirá al alumno qué debe trabajar para mejorar ésta, y no sobre qué le falta desarrollar al alumno. Junto a las observaciones que se hagan sobre el producto, se le debe decir al alumno, qué puede hacer para mejorar el producto y de paso señalar cuáles de sus habilidades o destrezas debe trabajar para cumplir con la tarea.
Los expertos en retroalimentación señalan que cuando un docente hace este quehacer, debe iniciarla señalando los aspectos en los que el alumno ya ha alcanzado la meta, para motivarlo a continuar superándose, por ejemplo, “al revisar tu ensayo pude percibir que tu estilo de redacción invita al lector a entusiasmarse por el tema y es muy coherente, sin embargo la argumentación que se muestra en el ensayo es un poco débil, yo creo que si lees a fulano y a zutano, podrás tener más elementos para hacer más sólida esa argumentación”.
Claro está que si el docente hace una sola revisión de este producto, será tarde para hacerle notar a los estudiantes sus deficiencias, sobre todo, si estos están aprendiendo a desarrollar ensayos, tendría que haber al menos una revisión previa, para asegurar que la mayoría alcanzara la meta. Hay algunos autores que señalan que esta retroalimentación debe hacerse cara a cara, de manera fraterna y amable, señalando que cuando se lleva a cabo de este modo, los resultados que se obtienen son muy significativos, sin embargo otros dicen que se puede completar con notas al margen para que el estudiante no olvide qué cosas le fueron señaladas.

Así que si en este país pretendemos ir eliminando la reprobación, los docentes tendríamos que practicar la retroalimentación para favorecer que más alumnos se hicieran conscientes de cuáles son los factores que deben trabajar y cómo para ir alcanzando las metas del proceso de aprendizaje y no sólo asentarles una nota aprobatoria permitiéndoles avanzar sin sentido por los diferentes niveles educativos. La retroalimentación, debería irse convirtiendo en una buena práctica docente. 

jueves, 12 de noviembre de 2015

El SNTE y la CNTE… que no te confundan

Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

Hace tiempo anduvo circulando un corte comercial en televisa, en el que se establecían las diferencias entre el SNTE y la CNTE, diciendo que el primero agrupa a los profesores que están en el aula y son responsables, por lo que están preocupados por la educación en México, mientras que la segunda agrupa a los profesores que hacen marchas, dejan a los niños sin clases y no les importa la educación,  haciendo una diferenciación muy simplista del complicado corporativismo de los docentes.
Así que analicemos las diferencias entre una organización y otra, para que dicha televisora no nos manipule. El SNTE es el Sindicato Nacional de  Trabajadores de la Educación y su historia dice que han tenido un par de líderes que se han confabulado con el poder y lejos de proteger los derechos laborales de los trabajadores de la educación (pues no agremia sólo a los docente), aprovechan la circunstancia de ser el sindicato más grande de América Latina para comprometer al gremio en decisiones políticas que nada tienen que ver con la educación.
Elba Esther Gordillo, por sus ansias de poder “comprometió” en más de una ocasión a los profesores mexicanos para que votaran por un candidato de acuerdo a sus intereses y para perpetuarse en el liderazgo de este corrupto sindicato, como si los docentes no tuvieran criterio propio y sus propias afiliaciones políticas.
La CNTE es la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación, que es una fracción disidente del SNTE, que da libertad de adhesión política a sus miembros, que quieren recuperar el SNTE, que tienen una postura crítica a las decisiones gremiales que se toman y que los afectan, pues para la cúpula en el poder es un sector de profesores que les representa una piedra en el zapato, pero que lamentablemente también se ha corrompido. Hacen marchas, paros y ruido para demandar y dar a conocer a la sociedad, esos contubernios que la lidereza realiza en su beneficio.
No dejo de pensar cuánto está pagando el SNTE a televisa para difundir este mensaje, o bien quién lo está financiando… ¿acaso fue la propia televisora? No dejo de preguntarme si sus agremiados están de acuerdo con el mensaje que se difunde, además de que hay que dejar bien claro a los lectores que ni el SNTE es el dechado de virtudes, ni la CNTE es el monstruo que muestra el comercial.

Al final de esta historia la Sra. Gordillo fue aprehendida por no haber estado del lado del presidente Peña Nieto, mientras este fue candidato a la presidencia; y el costo político fue alto. Y hoy ante la reforma educativa, la SNTE se ha rendido al gobierno y la CNTE ha seguido haciendo marchas, paros y protestas para decir que no quiere la evaluación. Por lo que muy poco han cambiado las cosas. 

lunes, 9 de noviembre de 2015

Cada quien haga lo que le corresponde para que la evaluación sea un éxito

Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

Recientemente se dieron a conocer los resultados de la evaluación PLANEA llevada a cabo el curso escolar pasado y resultó que Puebla alcanzó el primer lugar en matemáticas y el tercer lugar en lengua, sin embargo es pertinente establecer una reflexión acerca de qué hacer para que los resultados de dicha evaluación permitan continuar con la mejora y no recarguemos esta responsabilidad sólo en los profesores.
Por supuesto, los alumnos tienen la responsabilidad más importante en este proceso, pues son ellos quienes aprenden, así que es necesario que quieran aprender y que pongan en juego todos sus recursos, personales y así como materiales para que se apropien de conocimientos, desarrollen habilidades, trabajen con actitudes, etc. Por su parte los profesores, deberán trabajar con estrategias innovadoras, diversificadas y pertinentes para favorecer que sus alumnos aprendan, para esto los docentes, deberán planear el proceso de aprendizaje, evaluar y retroalimentar a sus alumnos, construir ambientes de aprendizaje propicios, continuar preparándose en la tarea docente y en lo que enseñan, además de mantener buena comunicación con sus alumnos, con los padres de estos, con sus compañeros y con sus directivos.
Los padres de familia también tienen un compromiso con la educación para que sea de calidad, es decir, deben apoyar a los alumnos para que cumplan con la actividad académica y deben darles los espacios, materiales y tiempos adecuados en casa para realizar sus tareas. Igualmente deben supervisarlos y deben garantizar que los estudiantes estén bien alimentados, duerman lo suficiente y se desarrollen en ambientes sanos para enfrentar la tarea académica.
La Secretaría de Educación Pública debe dar los medios necesarios y pertinentes a las instituciones educativas en cuanto a infraestructura para que la actividad académica se pueda llevar a cabo, más o menos, en igualdad de condiciones y también debe planear y llevar a cabo la actualización de los docentes. Sería recomendable que hiciera una simplificación administrativa. Los sindicatos magisteriales por su parte tienen la obligación de defender los derechos laborales de sus agremiados considerando la formación de estos en la asignación de sus funciones. Sería conveniente que se revisara el salario que reciben los docentes y los descuentos que se les aplican.

Si cada quien hace lo que le corresponde seguro los resultados de la evaluación permitirán que haya una mejora en la calidad de la educación. 

jueves, 5 de noviembre de 2015


Todo queda en su lugar con el tiempo

Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

Las semanas pasadas un matrimonio amigo desde mis años de preparatoria, acompañados de sus dos hijos. Ellos viven ahora en otra ciudad, pero vinieron a visitarnos pues sus familias siguen en nuestra ciudad natal. En nuestro primer encuentro al inicio de la semana, estuvimos platicando de nuestros muchos recuerdos como estudiantes de nuestra escuela secundaria.

Después de reírnos un buen rato detrás de cada anécdota de nosotros o de amigos cercanos que no estaban presentes, les fuimos narrando a nuestros hijos cómo era nuestra relación de amistad y las mil peripecias que enfrentábamos en nuestros años de adolescencia. Después de un rato, nuestra conversación se centró en cuando tuvimos una dificultad con la madrastra de Humberto, cuando él se enamoró de una muchacha que a la señora no le parecía la más adecuada para su hijastro.
En ese momento con casi dieciocho años de edad sentíamos que todos teníamos derecho de vivir el amor como considerábamos que era mejor y con la persona que considerábamos que era la mejor. Así que para que Humberto viviera su historia de amor, todos los amigos nos organizamos para sacarlos de su casa tanto a él como a la novia y para engañar a Doña Catalina y por su puesto al padre de mi amigo.
Unos meses después, Doña Catalina y Don Humberto, nos demostraron que la resistencia que habían tenido a la relación que Humberto sostenía, se debía, a que ellos no confiaban en la chica, pues ella parecía no ser suficientemente madura y mantenía relaciones con diferentes muchachos a pesar de ser ella muy joven. Una tarde, mi amigo descubrió que ella tenía otra relación y cuando él le reclamó ella dijo que estaba cansada de tantos conflictos con  la madrastra.
Mi amigo le rogó mucho a su novia para que ellos volvieran, estaba dispuesto a perdonarla, pero ella no quiso. Todos los que estábamos involucrados en mayor o menor grado, en este juego que considerábamos “injusto”, también nos sentíamos decepcionados, ¿dónde habían quedado los ideales de amor, por lo que habíamos luchado? Un día me armé de valor y fui a verla para pedirle que volviera con Humberto en nombre de este amor, la única respuesta que recibí, es que ella no estaba dispuesta a sufrir y que ahora estaba con alguien que la trataba bien.
Me fui triste y dándome cuenta que a las personas no nos gusta sufrir y que creemos que el amor en miel sobre hojuelas. Fue entonces que empecé a entender qué significaba esto de amar. Aunque ninguno de mis amigos tenía cara para ver a Doña Catalina, ni a Don Humberto, ellos como adultos más experimentados habían visto venir lo que nosotros no habíamos sido capaces.
Hace cuatro años, cuando se casó la hermana menor de Humberto y varios de nosotros fuimos invitados a la boda, tuvimos al fin nuestro encuentro con estos dos adultos ya ahora ancianos y nosotros con la edad de ellos cuando todos estos sucesos se dieron. Hablamos con cierta libertad de lo que había sucedido entonces, Doña Catalina nos dio sus razones, entre las que se encontraba que ella sentía la responsabilidad de educar a tres muchachos, todos varones, que la veían como una intrusa en su casa, pero ella sabía que la disciplina era de suma importancia para que estos jovencitos llegaran a ser felices.
También agregó que conocía a la ex novia de mi amigo porque era su vecina y su primer encuentro con ella había sido en una tarde de abril en el que la chica debía haber tenido catorce años, en brazos de un muchacho de casi veinte, que la dejó más tarde y ella entonces se refugió en los brazos del primo de aquél muchacho.
Escuchamos esos argumentos y nos quedaron claras sus razones, además Humberto aceptó que tanto su madrastra como su padre habían hablado con él, en varias ocasiones, para que decidiera lo que más le beneficiaba. Pensé entonces, y ahora también cuando recordamos este suceso, que el tiempo acomoda todas las cosas y que lo que vimos un día, como injusto, imposible, inaceptable, cobra un sentido distinto. El tiempo, la edad, la madurez, la experiencia o todo esto junto nos da elementos para valorar las situaciones en su justa dimensión. Sin embargo esto es algo que la vida te va dando y que no se puede transmitir de manera tan simple a los hijos, por eso la importancia de hablar, de reflexionar, de educar, de darles responsabilidades, de poner límites, de establecer una disciplina, de fomentar el respeto, de escucharlos, de acompañarlos… De responsabilizarnos como padres ante nuestro jóvenes hijos y mostrarles un sendero que les brinde posibilidades de hallar el amor y la felicidad.


martes, 3 de noviembre de 2015

¿Realmente se aprende en un proceso de aprendizaje en línea?

Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

Hoy en día se han puesto en boga los procesos de aprendizaje a través de plataformas educativas y estos son llamados “cursos online”. Incluso en el mundo han surgido ya varias instituciones de educación superior a distancia, sin embargo muchas personas se preguntan si realmente se aprende en estos procesos en donde la interacción con el profesores y otros alumnos es significativamente más baja que en los procesos presenciales.
Las plataformas educativas como Moodle o Blackboard han dando las herramientas virtuales para lograr estos procesos en línea, dichas plataformas tienes una serie de recursos y actividades que permiten que los alumnos desarrollen las acciones que se requieren para lograr el aprendizaje. Además los profesores pueden organizar los cursos de tal modo que puedan ser amigables y atractivos a los alumnos.
Entre los recursos se encuentra la posibilidad de subir archivos o establecer ligas para otros documentos, páginas de internet, videos, etc., en los llamados recursos abiertos de aprendizaje; es decir el profesor puede utilizar una gran diversidad de elementos para favorecer que los alumnos comprendan algún concepto o proceso. Además de que los alumnos pueden subir sus entregas y las plataformas siempre dan la posibilidad de establecer tiempos para que todo mantenga un orden. En cuanto a las actividades hay unas muy conductistas y lineales como los cuestionarios, las encuestas e incluso algunas versiones de exámenes. Sin embargo hay otras muy constructivistas como las wiki, los foros, los chats, los glosarios, entre otros.
Entre unas actividades y otras un profesor puede ir favoreciendo el aprendizaje y lograr que sus alumnos interactúen con él o ella o bien con sus compañeros o con ambos. Por supuesto y como su nombre lo dice el proceso es en línea, así que no hay un acercamiento físico entre alumnos, ni entre alumnos y profesores, sin embargo se va entrando en relación entre todos a través de las actividades. Esta es una de las razones por la que los detractores de los procesos de aprendizaje en línea sostienen que el aprendizaje no se logra.
Sin embargo, los que están a favor le ven muchas ventajas, por ejemplo, primero y muy importante, cada quién puede llevar su propio ritmo de aprendizaje; segundo, cada quien trabaja a la hora que puede o que más le conviene, es decir, los procesos son asincrónicos; tercero, hay la certeza de que cada quién hará lo que le corresponde, pues normalmente no hay una cercanía entre los alumnos para que unos y otros se copien. Cada quien trabaja desde la comodidad de su hogar y todos van aprendiendo.
Mi postura y después de varios semestres de impartir un curso en línea es que sí hay aprendizajes si el docente diseña el curso, interactúa con sus alumnos y sobre todo si retroalimenta a sus alumnos. Realmente me ha representado un reto en mi vida profesional, pues por casi treinta años he dado clases en un aula limitada por el espacio y el tiempo, lo que marca el ritmo de una institución. Con esta nueva tendencia, todo esto se ha roto, no hay espacio físico, no hay tiempos rígidos. El proceso de aprendizaje es sumamente flexible.
El curso virtual que he estado impartiendo me ha significado un esfuerzo permanente, primero para armarlo y dejarlo listo para que todos los involucrados usemos la plataforma. Sin embargo no es atractivo pues sólo he subido materiales y abierto ligas para las actividades, sin darle una organización más vistosa. No he podido romper el esquema del tiempo, así que cada semana hacemos actividades particulares y cada semana evalúo esas actividades, es decir todos vamos al mismo ritmo. He tenido que afinar la forma en que doy instrucciones pues me he ido dando cuenta que darlas por escrito es otra cosa.
Por otro lado me ha sido cómodo pues no tengo que trasladarme al aula y dejar de hacer lo que comúnmente debo hacer, sino que diariamente le doy un tiempo a revisar la plataforma para ver cómo mis alumnos están trabajando. Me detengo a escribirle a alguna persona que veo que no comprendió la actividad o que se ha tardado en su entrega. Cuando se ha cumplido el tiempo de alguna espera evalúo y califico, pero eso no siempre me toma el mismo tiempo. Me he sentido más libre, menos presionada.
Pero ahora veamos, ¿mis alumnos han aprendido? Tal vez me equivoque, sin embargo me parece que sí han aprendido, pues cada semestre los alumnos han desarrollado un proyecto final, en el que cada uno ha establecido el tema y las cualidades de éste, yo sólo he puesto las pautas. Las entregas parciales son interesantes y significativas, pues los  estudiantes muestran sus aprendizajes a través de estos proyectos ya que utilizan varias de las reflexiones que hemos tenido en los foros, o han modificado algún instrumento a utilizar por lo señalado en algún chat. Además yo no soy la única que explica o la única que “sabe”, todos hemos ido aportando cosas al conocimiento. Y lo único que se requiere para tener éxito en uno de estos cursos, es que pongas en juego todos tus recursos personales, es decir, tu responsabilidad, tu capacidad de comprensión lectora, así como tu lectura crítica, tu apertura al diálogo, tu capacidad para comunicar tus ideas por escrito y todo lo que se requiera para desarrollar las actividades del curso. Es decir se requiere ser autogestivo.

Entonces, ¿realmente se aprende en un proceso de aprendizaje en línea?, creo que eso depende del diseño que haga el docente, de lo que este actor se involucre con el curso y sus alumnos, pero también de qué tan autogestivo sean los estudiantes.