Más que saber de tecnologías, se requiere de un conocimiento pedagógico
Por: Dra. Laura
Angélica Bárcenas Pozos
La tecnologías de información y
comunicación llegaron a la escuela desde hace ya varias década, creo que varios
de mi generación, recordarán aparatos en los salones de clase como los
proyectores de cuerpos opacos, o los de acetatos, los carruseles de
diapositivas, sólo por mencionar algunos de los medios que hace no muchos años
eran ya utilizados por los docentes.
Sin embargo, hoy estas tecnologías
han rebasado cualquier imaginación, hasta provocar la ruptura del espacio y
tiempo aúlico como ahora lo conocemos. Es decir, hoy en día se han popularizado
los procesos de aprendizaje en línea que tienen básicamente dos modalidades los
e-leraning, que son procesos que se presentan absolutamente a través de los
medios tecnológicos, por lo que los profesores y los alumnos prácticamente no
se conocen físicamente, aunque sí a través de las plataformas educativas y los
b-learning, que son procesos semi-presenciales, lo que significa que hay
momentos en que los alumnos y los profesores se reúnen y viven alguna parte del
proceso de aprendizaje de manera presencial y hay otros en los que la actividad
se da a través de las plataformas educativas. Existe una tercera modalidad,
cuando se utiliza alguna plataforma educativa como apoyo adicional del
aprendizaje.
Pero, ¿qué son las plataformas
educativas?, se conocen en el ámbito tecnológico como LMS (Learning Management
System) que en español se traduce como sistema de gestión del aprendizaje. No
son más que software que reúnen una serie de herramientas que se clasifican en
dos grandes grupos, los recursos y las actividades. A través de los recursos
los profesores, pueden hacer llegar información a sus alumnos, como textos
electrónicos, presentaciones en power point, ligas a páginas, blogs, videos con
datos relativos al curso, etc. Mientras que las actividades son medios a través
de los cuales los miembros del grupo (alumnos y profesor) entran en
interacción.
Entre las actividades se pueden
encontrar, foros que permiten que los alumnos tengan interacción a partir de
una lectura, una pregunta o la construcción de un comentario con el resto de
sus compañeros, es decir se deja una idea plasmada, que el resto del grupo
puede leer y responder a cada compañeros o aquellos que considere conveniente.
También depende de las instrucciones que el profesor haya dado. Es por de más
decir que esta actividad puede ser llevada a cabo de manera asincrónica, cuando
esto se lleva a cabo el profesor debe ser muy claro en cómo quiere que se haga
la tarea y cuánto tiempo hay para realizarla.
Lo mismo sucede con la wiki que
es otro medio para la interactividad del aprendizaje, éstas funcionan igual que
la Wikipedia, es decir alguien sube una definición de algún concepto y el resto
del grupo puede irla editando tanto como lo considere conveniente hasta que
todos estén satisfechos con el producto logrado. El chat es otra de mis actividades favoritas,
sin embargo a diferencia de las anteriores, ésta es sincrónica, es decir los
alumnos deben ponerse de acuerdo con el profesor para que puedan encontrarse
cada quién es su propio espacio, pero al mismo tiempo. Los chats, requieren
orden y una gran claridad del profesor de a dónde quiere llegar con esta
actividad.
También están los Web Quest que
son actividades que permiten a los
alumnos desarrollar proyectos, de manera individual o en pequeños grupos y
además pueden presentarlo al resto del grupo, lo que da muestras de lo logrado
por los alumnos en un curso y que puede ser comentado y retroalimentado por el
resto del grupo.
A partir de que conocí y empecé a
utilizar las plataformas educativas, no he podido desprenderme de éstas porque
observo lo que mis alumnos aprenden a través de las actividades que aquí se han
mencionado y eso que yo no soy, ni por mucho, una experta en el uso de estas
herramientas. Sin embargo he podido darme cuenta también de eso, que las LMS
son eso, herramientas y no sustituyen de ninguna manera la labor del docente
que debe ser la de constructor de ambientes de aprendizaje que favorezcan el
desarrollo de dichos aprendizajes en los alumnos. He visto quejarse a muchos
alumnos de lo mal que fueron atendidos en un proceso en línea o de lo poco que
aprendieron, eso se debe a que el docente no hizo una buena gestión del
aprendizaje y de la plataforma, eso tiene que ver con un asunto pedagógico y no
tecnológico.
Así que como ya tengo que cerrar
este escrito, les digo a los amables lectores, que el rol del docente en estos
tiempos con estas tecnologías, obliga a ser cambiado. Ya no podemos esperar al
profesor que enseña, sino al que establece los medios para que sus alumnos
aprendan a través del correcto diseño instruccional que se requiere para lograr
que los alumnos comprendan (todos lo mismo), lo que deben hacer para entrar en
un primer contacto con la información,
interactuar con sus compañeros en un proceso colaborativos y descubrir qué
sabían, qué están aprendiendo en el proceso y qué ha quedando pendiente por
aprender. Así que profesores, no es tanto un asunto de saber usar la
tecnología, sino de tener un conocimiento pedagógico.
Y esperemos la tercera generación…
pues ya nos está tocando la puerta.
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