Ganar-ganar en la
formación continúa de los profesores
Por: Dra. Laura
Angélica Bárcenas Pozos
En el año 2012 estuvo en la Ibero
Puebla dictando una conferencia magistral en un coloquio de tesis doctorales la
Dra. Guadalupe Moreno Bayardo de la Universidad de Guadalajara quien nos hizo
reflexionar sobre la formación de investigadores educativos en México y que
sigue muy vigente en las condiciones actuales de la Reforma Educativa. En primer lugar hizo referencia sobre cómo están
los posgrados en educación en nuestro país y mencionó que hay una clara
conciencia de que son necesarios profesionales con posgrado en el ámbito
educativo, pero que esto es muy cuestionado porque nada cambia en las aulas y
que en muchas ocasiones en una respuesta al credencialismo.
Sin embargo, manifestó que es la
mejor manera de favorecer cambios estructurales en la educación, pues en un
posgrado la formación continua de los docentes es más amplia y profunda, a
diferencia de cursos cortos y en cascada que es como normalmente la SEP forma a
los profesores de educación básica. Por otro lado ofrece herramientas a los
docentes de nivel medio superior o superior que no tienen preparación
pedagógica.
También la Dra. Moreno comentó
que hay mucha heterogeneidad en la calidad de los posgrados en educación y que
cada vez se requieren menos investigadores pues no se sustituyen las plazas de
los investigadores en educación, planteando que no es necesario formar
investigadores que no encontrarán espacios laborales. Sin embargo hizo el
señalamiento de que al mismo tiempo se requieren
expertos en determinadas prácticas educativas.
Esta experta comentó que
inicialmente los posgrados en educación fueron réplicas de las licenciaturas
generándose los posgrados profesionalizantes que en su momento fueron considerados de segunda. A pesar de
esto ahora se considera la profesionalización como un continum de formación que
debe ser intencionada. Los posgrados son considerados como formadores de
expertos en diversos campos educativos y la práctica educativa es uno de estos
campos.
Es evidente que el eje de
formación de los posgrados en educación son las prácticas educativas, por lo
que muchos de los posgrados están
orientados a la profesionalización y no a la investigación, aunque para todos
tiene sentido formar para la investigación y también para responder a la
actualización profesional. Más allá de
esto la Dra. Moreno considera que la
investigación debe ser una herramienta de apoyo, que enriquezca al estudiante
de posgrados en educación, haciendo evidente que si los profesores desarrollan
investigación de su propia práctica, pueden modificarla.
En cuanto a los doctorados en educación, la Dra. Moreno
mencionó que ahora un 90% de los doctorados tienen una orientación hacia la
investigación, sin embargo han surgido algunos doctorados profesionalizantes.
Pero dado que la norma en México es que estén orientados a la investigación han surgido programas híbridos en donde hay
profesionalización e investigación, sin embargo cree que esto no es suficiente.
Constantemente a lo largo de su
conferencia, la Dra. Moreno puso el dedo en la yaga de que no tenemos formación
en investigación, pues hay habilidades que debemos desarrollar desde la
educación básica como la escritura, el desarrollo de ideas, el pensamiento
hipotético, la toma de decisiones que son algunas herramientas que no están presentes,
ni en los profesores, ni en los estudiantes de algunos posgrados en educación.
Ligado a esto último se mencionó
cuáles son las características de los sujetos que forman estos programas, por
ejemplo los profesores de los posgrados tienen formas de contratación que no
favorecen que hagan investigación, pues sólo se involucran con una institución
a partir de la impartición de una clase. Del mismo modo los estudiantes, no son
seleccionados para su ingreso y muchas veces no cuentan con la preparación suficiente por los campos
formativos de los que provienen. Todo esto genera que muchos estudiantes de
posgrado se queden en el camino y no concluyan su formación.
Todo este discurso me llevó a
pensar cuáles son las condiciones de los posgrados en educación de nuestra
entidad, a partir del convenio que la subsecretaría de educación superior del
sexenio estatal anterior estableció con algunas universidades privadas y de los
que soy profesora. Primero, estos programas se establecieron a un bajo costo
para que los docentes de educación básica tuvieran acceso a ellos, al no
recibir estos una buena paga por el trabajo que desempeñan difícilmente tienen
acceso a este tipo de formación. Los profesores han tenido una respuesta
significativa y han inundado las aulas de estas instituciones, tal vez por el
credencialismo, o tal vez por una conciencia que han desarrollado como docente.
Las instituciones educativas que
subsisten de la colegiatura de sus alumnos, se han visto también beneficiadas,
pues han incrementado su matricula. Es verdad que estos programas se catalogan
como profesionalizantes y como lo señala la Dra. Moreno, están centrados en las
prácticas educativas y no en la investigación. Tampoco alcanzan los estándares
de calidad que establece CONACyT, pero están moviendo la conciencia de los
profesores, incluso de aquellos que se acercan por el papelito, y los docente
están moviendo cosas en su pequeño espacio áulico, lo que a veces, no impacta a
nivel de sistema, pero que alcanza para impactar a sus alumnos. Creo que en
esta dinámica tenemos un ganar-ganar, de esos, que necesitamos a nivel social.
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