Leer y escribir para aprender mejor
Por: Dra. Laura
Angélica Bárcenas Pozos
Recientemente
volví a ver la película Mentes Peligrosas que tuviera éxito al inicio de la
década de los noventa, como parte de la reflexión que hice con alumnos de
maestría en educación a propósito de una de las acciones que debemos seguir con
nuestros alumnos de cualquier edad y cualquier nivel socioeconómico.
La
película del director John N. Smith, plantea la necesidad de favorecer el
desarrollo del pensamiento en jóvenes que siendo inteligentes, están creciendo
en un medio hostil, como única posibilidad de alcanzar una vida digna. Los
casos que la película plantea, como el de Emilio, Raúl, Colly, etc., muestran
que aparentemente estos jóvenes no tienen más posibilidad que la de reproducir
el medio en el que se están desarrollando y no hacer más que los que sus
progenitores ya han hecho, para que al final terminen siendo delincuentes,
asesinos o madres adolescentes y solteras.
Sin
embargo el personaje de Michelle Pfeiffer, la profesora en esta película, insiste constantemente en enseñar a pensar a
sus estudiantes, a través de la lectura de poesía, la reflexión de ésta y de la
escritura. Y hacia el final del film, ella les dice a sus alumnos que creía que
enseñarlos a pensar era una forma de darles armas para enfrentar la vida.
Quiero
aclarar que independientemente de que Mentes Peligrosas es una película y en éstas
siempre las cosas pueden solucionarse para bien y que la realidad en un poco
más compleja, trágica y hasta a veces macabra, no puedo dejar de decir que me
parece que el director tiene mucha razón, y que cuando enseñamos a nuestros
estudiantes a leer críticamente es decir, a reflexionar sobre lo que leen, a
tomar postura frente a esto, analizar sus propias circunstancias en relación a
lo que leen, habrán dado pasos agigantados en el desarrollo de su
pensamiento. Pues la lectura en una habilidad compleja que se apoya de muchas
habilidades básicas y su desarrollo permite que el pensamiento evolucione.
Cuando
una persona lee, activa muchas habilidades de pensamiento, se despierta su
imaginación y por lo tanto su creatividad, incremente su vocabulario y su
capacidad oral y escrita. Además, los psicólogos dicen que un buen lector tiene una mejor comprensión del
mundo e incluso de sí mismo, favorece su
desarrollo afectivo, moral y emocional, mejorando sus relaciones
interpersonales.
Por
su parte, la escritura es el complemento del lenguaje hablado y aparece en la
historia de la humanidad cuando la mente y la memoria del hombre ya no eran
suficientes para almacenar el conocimiento que se iba acumulando, entonces las
culturas antiguas desarrollaron códigos que permitieran no sólo la comunicación,
sino la preservación del conocimiento. Así que no sólo hubo un salto cuántico
en el desarrollo de la cultura con el
surgimiento de la escritura, sino en la evolución psicológica de los seres
humanos.
Según
los neuropsicólogos, la escritura es un acto individual que se logra a través
de una habilidad altamente compleja en donde muchas regiones del cerebro y de
millones de neuronas entran en operación, incluyendo a las emociones.
La
escritura y la lectura son dos habilidades complejas que están absolutamente
relacionadas, pues no se puede ejecutar una sin la otra, sin embargo estás son
independientes entre sí, así que se dice que son interdependientes y además de
esto, atraviesan de manera transversal cualquier intencionalidad de aprender
algo en el ámbito escolar. Es decir,
todo lo que se quiera aprender o que se pretenda enseñar estará vinculado a la
lectoescritura y a la adquisición de un vocabulario.
Es
necesario que al leer y al escribir los profesores consideremos la adquisición
de un vocabulario que le ofrezca a nuestros alumnos la posibilidad de tener una
mayor comprensión de lo que aprenden. Es importante mencionar, que de acuerdo a
datos del Instituto Nacional de Evaluación para la Educación, muchos alumnos
abandonan la escuela porque dejan de encontrarle sentido, tal vez porque los
contenidos no están relacionados con sus contextos, o tal vez porque no
comprenden lo que están aprendiendo, porque la lectura y la escritura no han
sido suficientemente desarrollados y por lo tanto la adquisición de vocabulario
no ha sido el que se requiere para lograr aprendizajes. Estas dos habilidades
están relacionadas con el lenguaje y si no tenemos la comprensión de los
conceptos base para lograr un aprendizaje, no será posible aprender.
Así
que volviendo a la película de Mentes Peligrosas, me parece que lo planteado
por el director de este film, no está tan alejado de la realidad, pues si en
los contextos más desfavorecidos, por lo menos trabajamos con nuestros alumnos
la lectoescritura, para que mejoren su capacidad de pensar y adquieran
suficiente vocabulario para la comprensión de otros aprendizajes, tal vez estemos
dando un gran paso hacia una educación de calidad.
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