viernes, 29 de enero de 2016

Evaluando competencias en la Ibero

Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

Hace dos años tuve la responsabilidad se organizar y animar las actividades del curso en el que se evaluaron las competencias de ocho estudiantes de la Licenciatura en Procesos Educativos de la Ibero Puebla, que están terminando su formación profesional, esto debido a que nuestros  los planes de estudios están diseñados con un enfoque en competencias.
Para evaluar las competencias tanto genéricas como profesionalizantes, les pedí a mis alumnas que desarrollaran una propuesta de intervención que respondiera a una problemática educativa real. Es necesario dejar claro que se evaluaron las competencias en su desempeño autónomo y que estas competencias no se evalúan solo al término de la formación profesional, sino que hay dos momentos más en donde se muestra qué tanto han avanzado en el desarrollo de éstas en sus niveles de iniciación y de transición. Sin embargo en este artículo hago referencia al último momento. Así que a continuación explicaré de manera breve en qué consistieron sus propuestas:
La propuesta 1, establece un taller para que docentes de nivel primaria puedan resolver conflictos es la escuela que se generan por la violencia que los niños observan fuera de esta, principalmente en la televisión. Además del manejo de conflictos, en esta propuesta se busca hacer reflexionar a los docentes sobre cómo tratar a niños que presentan conductas violentas en la escuela más allá del castigo y la represión. Por supuesto que toda la teoría de convivencia escolar la sustenta.
También la propuesta 2 es un taller para jóvenes universitarios para ayudarlos a tomar decisiones asertivas en relación a su vida sexual. La autora antes hizo un diagnóstico en el que identificó que los universitarios tienen información sobre sexualidad pero cuando deciden sobre su vida sexual no la aplican. Aunque en este trabajo había todo un sustento psicológico sobre la sexualidad humana, se sustentó en el método trascendental de Lonergan para la toma de decisiones.
Por otro lado, la propuesta 3, era una combinación de taller para madres primigestas que además contiene sesiones de masajes pre y postnatales para el bebé. La idea tanto de los masajes como del taller es que se inicie una educación de las emociones desde que los pequeños están en el vientre materno, que favorecerá su desarrollo cognitivo, al ganar en autoconfianza y una relación sana entre padres e hijos, por supuesto este trabajo está basado en la teoría de Goleman y el apego.
La creación de un centro de orientación educativa que trabaje con estudiantes de educación básica y media superior, para una escuela privada específica, fue la propuesta 4. Esta incluía atención psicológica, a problemas de aprendizajes y la elección vocacional. Centrada más en el trabajo preventivo, esta propuesta se planteó considerando los altos índices de deserción escolar por problemas que no se atienden en tiempo. Este trabajo se apoyó del modelo español y se fundamentó en teóricos como Alonso.
La propuesta 5, es un manual para facilitar la gestión de un centro comunitario que se busca sea autogestionado por los propios miembros de la comunidad en el que está inserto y considerando que el responsable del mismo puede no tener nociones de cómo gestionar un centro como este. La teoría en la que se sustenta es la de Ball que habla de la organización escolar, pero también en otras más relacionadas con la administración de las instituciones educativas.
La propuesta 6 fue  un manual que busca ofrecer herramientas didácticas a profesoras de preescolar para el desarrollo de valores en sus alumno y no sólo atender esta parte de la formación integral de manera cognitiva, sino vivencial. En este se plantea la teoría sobre el desarrollo moral, el nivel cognitivo de los pequeños, además de material didáctico y estrategias para el trabajo de seis valores propios a desarrollar en los niños según Calsals y Fierro.
Igualmente la propuesta 7 es un manual dirigido a promotores indígenas, que buscan el desarrollo de la lectoescritura del español es pequeños indígenas que no tienen acceso a la escuela, buscando que no se rezaguen y para que tengan herramientas para enfrentar el mundo mestizo. Este trabajo también ofrece elementos teóricos que se apoyan en Schmelkes y Carrasco, material didáctico y tips para trabajar hábitos en estos chicos.
Finalmente la propuesta 8 es un cortometraje sobre la labor de los maestros comprometidos en nuestro país, pues quien desarrolló dicha propuesta, cree que una de las razones de la mala calidad de la educación es la propia percepción de los profesores sobre su profesión y la importancia de lo que hacen. En este trabajo se refleja una interesante perspectiva del bien interno de la profesión que se basa en Hortal y Lonergan.
Como podrán ver los lectores, estas estudiantes están preparadas para enfrentar el mundo laboral, pues no solo son capaces de identificar problemáticas, sino de establecer formas prácticas de abordarlos, aunque siempre sustentada en teorías educativas o psicológicas. Cada una de ella tiene una línea de trabajo distinta, pero estoy segura que podrán responder profesionalmente con lo que sus empleadores les soliciten.
Seguramente encontrarás ideas para trabajar con tus alumnos.




lunes, 25 de enero de 2016

Ama a tu prójimo

Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

¿Recuerdas el caso Florece Cassez?, sobre qué fue lo que sucedió con aquel montaje televisivo y cómo finalmente se decidió darle la libertad lisa y llana a esta  ciudadana francesa.  Sin embargo, quiero centrarme en el impacto que me causó ella cuando se nos fue presentada en ese show telenovelero que nos mostró el conductor Loret de Mola a través de su exitoso programa Primero Noticias, que ha sido disminuido en horas de transmisión en días pasados.
En aquella exhibición del 2013, Florece Cassez gritaba a los medios que ella no tenía nada que ver, que sólo era novia del secuestrador y que sólo estaba ahí porque le había dado “chance” de quedarse. Su grito no era de súplica, sino de exigencia y de arrogancia. Claro, ella sabía que las autoridades mexicanas no estaban actuando de manera legal. Pues ella y su novio Israel Vallarta habían sido detenidos un día antes y todo lo que estábamos viendo, era una actuación que, más tarde la favorecería, pues le daría la libertad.
Todo esto lo traigo a colación porque  recordé el momento de la liberación de esta mujer francesa que me hizo pensar en la crisis y el deterioro social en el que estamos inmiscuidos y en el que todos somos responsables. Este caso muestra lo peor de lo peor de una sociedad totalmente en crisis. Un sujeto que se dedica a privar a la gente de su libertad para obtener de manera ilícita dinero, una mujer que lo acompaña, siendo cómplice de sus fechorías, una autoridad que engaña para lucirse y obtener beneficios políticos. Todos pasando sobre otros.
¿Quién es la víctima aquí? ¿Florence Cassez, los secuestrados, el pueblo mexicano, las verdaderas víctimas de aquel secuestro? Tal vez,  todos. Y todo esto tiene que ver con la formación que estamos construyendo en donde los valores fundamentales como “el no hagas a otros lo que no quieras que te hagan a ti” está simplemente perdido. Los seres humanos nos estamos acostumbrando a pasar encima de otros seres humanos, todos vemos esto como natural, como “es lo que toca”.
He pensado mucho sobre los motivos que tuvo esta mujer francesa para venir a México a delinquir, que llevó a su novio a ser un secuestrador, qué cosas movieron al procurador a montar tal show para engañar a la opinión pública… tal vez las decisiones que tomaron, son causa de una triste existencia que no les da más que para vivir afectando a otros, porque por ellos mismos no hay medios para subsistir.
Me he preguntado dónde están sus valores, qué es lo valioso para ellos, y llego a la conclusión de que han centrado sus valores en objetos externos, como el dinero, el prestigio, la fama, tal vez en el caso de la Cassez, la aceptación del otro. Triste cosa, mucha de esta gente no alcanza a ver que el verdadero sentido de la vida no está en las cosas materiales o en las cosas externas a ellos, sino en ellos mismos, en su interior en el tejido que va siendo su propia existencia.
También me preguntó que temores enfrentarán al momento de su muerte, a quién pedirán perdón, qué tormento les quitará el sueño, qué rostro vendrá a ellos cada noche pidiéndoles una explicación de sus actos. Me pregunto si vivirán la compasión, el amor, el perdón. Me pregunto qué rencores guardarán, que odios los perseguirán, que tristezas albergarán. Y cuando pienso en esto, no me queda más que sentir piedad por ellos.
Qué solos y tristes acabarán.
Por esto me levanto cada día, me dispongo a enfrentar la vida cuando me ducho, repaso a mis seres queridos mientras hago oración, pienso en cómo afecto con mis acciones a los otros, mis cercanos y mis lejanos y al pensar en esto, combinado con el caso Cassez, me pregunto que aprendí yo que ellos no. Me pregunto incansablemente, ¿por qué mis decisiones, como las de miles de personas, se inclinan al bien y porque las de ellos, como las de otras miles de personas, se inclinan al mal?, ¿en qué radica esta sutil diferencia?, ¿qué aprendimos nosotros, qué aprendieron ellos?
Tal vez la respuesta es sencilla, tal vez la respuesta es que los que tendemos al bien aprendimos o fuimos formados en valores, mientras que los que tienden al mal han caminado a la deriva y no tuvieron tiempo de reflexionar sobre sus acciones. Tal vez no les inculcaron para pensar en los otros como en ellos mismos, o tal vez hubo otros, que pasaron sobre ellos en el pasado, o tal vez sus valores están centrados en cosas y no en las personas.
Por eso creo de manera absoluta en esa enseñanza cristiana, que consiste en amar a tu prójimo, es decir tu próximo, como a ti mismo. Y ese próximo puede ser tu esposo, tus hijos, tu madre, tu hermano, tu amigo, tu vecino, tu compañero, tu maestro, tu conciudadano; ése es el principio fundamental de la formación en valores… 



jueves, 21 de enero de 2016

La amistad
Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

Hace unos días en la escuela de mi hija nos pidieron que les escribiéramos una carta que hablara de la amistad y yo me sentí Fernando Savater escribiéndole a Amador sobre los aspectos éticos de entablar una amistad, sin más explicación les muestro esta carta que lleva una intencionalidad formativa para mi pequeña puberta.

Querida Hija,
Esta vez te escribo para hablarte de la AMISTAD, que es desde mi punto de vista la acción de establecer lazos afectivos con otras personas que comparten con uno la vida y la forma de verla.
Uno acaba queriendo a los amigos porque con ellos se comparten muchas cosas, por ejemplo, intereses, es decir, a los amigos les gustan las mismas cosas, sino todas, sí muchas, por ejemplo les gustan las mismas películas, las mismas formas de diversión, los mismos libros, etc. También creen más o menos en las mismas cosas, por ejemplo, comparten la idea de un dios y la forma de ver a éste, también la forma en cómo deben establecerse las amistades o que estudiar en importante en la vida, en otras palabras, tienen más o menos los mismos valores. También pueden compartir objetos, prestarse y devolverse lo prestado. Claro que hay cosas que pueden prestarse, como los objetos materiales, pero no se pueden prestar a las personas… eh!!!!
Entonces en todo este compartir es necesario cuidar algunas cosas en la relación para hacer amigos para toda la vida, primero es necesario e incluso INDISPENSABLE, el RESPETO, en todos los sentidos, es decir, no debes ni puedes insultar a tus amigos bajo ninguna circunstancia, tampoco puedes apropiarte de sus cosas como si fueran tuyas, eso incluye su tiempo.
Tampoco puedes hacerles PROHIBICIONES, es decir, no puedes decirles qué pueden o no comer, qué pueden o no hacer, con quién pueden o no hablar… es decir, él o ella son tan LIBRES como tú, y ellos son capaces de decidir qué quieren hacer y cómo, esa es otra forma de respeto. Lo que sí puedes hacer, es hacerles recomendaciones a tu amigo cuando crees que no está actuando bien, incluso tienes la obligación de hacerlo, sin embargo él o ella tienen la última palabra en su decisión y a ti sólo te toca respetar dicha decisión, aunque no estés de acuerdo con ésta.
Esto también implica que debes escuchar a los amigos cuando ellos te están haciendo recomendaciones, tal vez ellos estén viendo cosas que tú no alcanzas a ver y debes poner atención cuando te dicen, “esto que estás haciendo no está bien por esto y esto y esto…”.
La CONFIANZA es otro elemento de la amistad, es decir cuando tienes un amigo confías en él o ella y ellos confían en ti, ambos hablan de sus secretos y de sus formas de ver la vida, así que cuando se trata de secretos o de cosas íntimas, no puedes andarlas contando a otros. Ni ningún amigo tuyo podrá contar aquello que le hayas confiado. Sólo debes hacer una excepción cuando la vida de tu amigo está en peligro, porque esté consumiendo drogas, o porque esté tan triste y deprimido que  esté pensando en el suicidio, o porque tiene amigos que hacen cosas que los ponen en constante peligro.
En este sentido, tú con tu inteligencia, puedes discernir entre lo que está bien y lo que está mal. Bien es lo que nos hace mejores personas, lo que nos humaniza, así que si tu amigo hace cosas o te invita a hacer cosas que los destruyen, no es un buen amigo y en ese caso aunque el corazón se te destroce, debes dejar de ser su amiga.
A lo largo de tu vida vas a ir conociendo muchas personas y muchos de ellos estarán cerca de ser tus amigos, pero nunca llegarán a serlo, y no porque sean malas personas, sino porque sus formas de ver la vida no será tan cercana, ellos pasarán de largo. Otros, querrán ser tus amigos pero al no ser buenas personas, tal vez traten de corromperte o lastimarte y tú misma decidirás que es mejor dejarlos pasar y no continuar con esas amistades y dejarán de ser tus amigos; pero habrá otros que comparten contigo la forma de ver la vida, es decir, comparten sus valores, ellos podrán ser tus amigos por muchos años, más allá de las cosas que ahora los unen como puede ser la escuela… ellos con el paso del tiempo se volverán casi tus hermanos y podrás contarlos con los dedos de las manos, no serán más de diez, pero esos serán suficientes para que tú los acompañes y ellos te acompañen en la aventura de la vida.
Así que Hija, lo importante no es tener muchos amigos, sino tener a los indicados y a los mejores… Espero que tú aprendas y sepas elegir cuando llegue el momento. Y ahora que tu adolescencia empieza, estás a las puertas de crear las más sólidas y genuinas amistades, como las que has visto que tenemos papá y yo, entonces adelante y confía en nosotros que con más experiencia podremos orientarte.


                Te ama… mamá.

martes, 19 de enero de 2016

Los investigadores y la reforma educativa
Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos
Siguiendo con las reflexiones que se llevaron a cabo a partir del Congreso Nacional de Investigación Educativa (CNIE), que organiza el Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE) al que asisten los investigadores educativos más prestigiados de nuestro país, además de aquello que hacen investigación educativa y no son tan conocidos, alumnos de licenciatura y posgrado del ámbito educativo y directivos de las instituciones educativas; en total asisten a este congreso más de tres mil personas.
Llegan de todo el país, académicos y estudiantes que quieren escuchar los resultados de las investigaciones que se han realizado en los dos últimos años, además son fuente primaria de los Estados del Conocimientos que se construyen cada diez años. En esta emisión del congreso se presentó la tercera revisión de estos estados que corresponde al periodo 2003-2013. Estas publicaciones están disponibles en el COMIE.
Todo este preámbulo es para dar evidencia de la importancia de este evento y de lo que significa para aquellos académicos que estamos metidos hasta el cuello en cuestiones educativas y que lo tomamos con absoluta seriedad; además de dar a conocer a nuestros amables lectores que en la emisión XII del CNIE, la reforma educativa fue un punto central. Al menos identifiqué cuatro actividades importantes en torno a este tema; una fue efectivamente sobre la reforma; la segunda fue una mesa sobre federalización a la que no asistí, la tercera fue una mesa sobre el INEE y en la cuarta se habló de las políticas públicas en relación a la reforma. Otro comentario importante es que estas actividades fueron las más abarrotadas, incluso para la mesa del INEE, se juntaron dos espacios para que pudieran entrar todos los interesados y en la mesa de la reforma educativa, como estaba en un espacio no tan grande, estaba abarrotado, muchas personas de pie e incluso en la puerta escuchando y tomando notas.
Es de entenderse que estas actividades tuvieran tal demanda, pues es el tema del momento acerca del sistema educativo mexicano, pero también es importante señalar que los investigadores y los organizadores del CNIE tuvieron el tino de no ignorar el tema que preocupa a muchos académicos. En los pasillos del centro de convenciones del Estado de Guanajuato que era la sede central del evento; era posible identificar dos grupos, que ven fallas en la reforma, pero creen que hay algunos aciertos y que el sistema educativo mexicano requiere cambios estructurales para mejorar la calidad de la educación.
Mientras que otros se manifestaban absolutamente en contra de le reforma educativa. Llamó mucho mi atención que en la mesa de reforma educativa, estaba un académico que habló de los claro oscuros de la reforma, señalando los aciertos y debilidades de la misma, después una maestra que hizo una lectura atropellada de un texto que lejos de ser una ponencia académica deba muestras del bajo nivel de preparación para el desempeño de sus profesión, que tienen algunos profesores en nuestro país. Además no hizo ninguna argumentación, por el contrario leyó una lista de inconformidades con la reforma y de improperios pues no había justificación alguna sobre las afirmaciones hechas; por ejemplo, esta profesora afirmó, que de aplicarse la reforma, que no habrá condiciones en las escuelas para que los profesores desarrollen su labor docente; nunca explicó el porqué de su afirmación.
 Posteriormente habló un representante de “Mexicanos Primero”, que a diferencia de su antecesora dio datos y justificó cuidadosamente sus argumentos. Aunque me parece perverso que esta organización esté detrás de la reforma educativa, no puedo dejar de decir que han reunido una serie de datos y argumentos que son evidentes en el sistema educativo mexicano, como el hecho de que en Oaxaca hay registrados un poco más de 50, 000 profesores, pero su nómina rebasa los 90,000. Además dijo que no quieren quitar a todos los profesores, solo a aquellos que no cumplan debidamente con la tarea de educar.
Finalmente tocó el turno de Gil Antón, cuyo discurso me hizo sentir decepcionada, después de la lectura que he hecho sobre sus diversas críticas a la reforma educativa, pero esta vez no llevaba una argumentación académica y suficientemente coherente. Me dio la impresión que buscaba ser ovacionado, aunque eso no fuera consistente con hacer una crítica profunda sobre la mencionada reforma.
En cambio la mesa del INEE fue sorprendente, estaba integrada por cuatro de los cinco miembros de la Junta de Gobierno de este Instituto y  además de mostrar un cuidado del otro al dar sus discursos pues jamás hicieron una descalificación, ni un menosprecio; establecieron todas las razones por las cuales es conveniente realizar la evaluación. También respondieron casi a las 100 preguntas que el público les dirigió, haciendo bloques de preguntas por temas y explicando las razones sobre porqué la evaluación debe ser estandarizada y al mismo tiempo atender a la diversidad.
La mesa de políticas públicas sobre la reforma, el conferencista fue presionado por ciertos profesores para que la descalificara, pero este investigador se mantuvo firme acerca de que las condiciones actuales, en donde el sindicato tiene la rectoría de la educación en México, lo que ha generado prácticas corruptas.
En términos generales mi impresión es que los investigadores creen que la reforma no es la panacea, pero que es un primer paso para responder a los cambios estructurales que nuestro sistema educativo requiere.


miércoles, 16 de diciembre de 2015

No reprobar… ¿servirá de algo?

Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

Reprobar o no reprobar… es necesario analizar cuáles son las razones que la Secretaría de Educación Pública está estableciendo para lanzar la política de no reprobar a niños de primero a tercero de primaria. La justificación es que en el nuevo enfoque por competencias la evaluación del aprendizaje se realiza por desempeños y es posible que un alumno haya logrado desarrollar ciertas competencias o ciertos aspectos de éstas para desempeñarse adecuadamente y otras no.
Entonces el profesor en vez de establecer una calificación debe establecer una valoración, sobre qué cosas ha alcanzado el alumno en su proceso de aprendizaje y qué cosas le quedan por alcanzar, lo que se hace más consistente con el enfoque por competencias. Sin embargo esto lleva a considerar que el sistema debe abrir un expediente de cada alumno que pueda pasar de un profesor a otro o de una institución a otra, para dar seguimiento al proceso de aprendizaje de cada alumno.
También esta información debe servir para comunicarle al padre de familia sobre los avances de su hijo y hacerle recomendaciones que permitan que los pequeños no pierdan el ritmo en época vacacional. Es decir, se está hablando de la retroalimentación que es un elemento de la evaluación del aprendizaje que está prácticamente olvidado. Los profesores tenemos la práctica de evaluar-calificar y decirles a nuestros alumnos cuánto han alcanzado, pero no cómo lo hicieron, ni que vemos ahora que finaliza un proceso en ellos y que es distinto de cuando inicio el curso.
No acostumbramos a decirles qué creemos que deben seguir trabajando para ir siendo mejores en tal o cual aprendizaje, no tenemos el buen hábito de retroalimentar el proceso de aprendizaje. Tampoco valoramos nuestra propia práctica pedagógica a la luz de esta retroalimentación, no nos hacemos preguntas sobre la relación que guardan los resultados de la evaluación y lo que se está haciendo en el aula, pasamos de largo con la evaluación, dándole más peso a la calificación.
Cuando un profesor retroalimenta a sus alumnos, las calificaciones que les ha asignado cobran sentido: “Mira, tienes ocho porque eres hábil resolviendo operaciones, haces buenos cálculos mentales, pero cuando tienes que resolver problemas tienes dificultades para ubicar una forma de solucionarlos. Sigue practicando, dile a tu mamá que te deje calcular los descuentos, o cuánto cuestan 250 gramos cuando sabes el precio de un kilo, verás que un día ya no te cuestan trabajo”.
También las calificaciones tendrían más sentido para el profesor, podría tener más claridad de porqué dos alumnos han alcanzado 9, si los dos se van del curso en desigualdad de circunstancias. En el enfoque por competencias sabemos que las personas presentan sensibles diferencias en cuanto a lo que logran en un proceso de aprendizaje, sólo por el hecho de ser diferentes. Claro que nunca se debe perder de vista el objetivo de aprendizaje.
Volviendo al dilema de reprobar o no reprobar, queda claridad que bajo este enfoque no debe reprobarse,  sino evaluar y retroalimentar el proceso. La pregunta es si estamos preparados para esta osadía en nuestro sistema educativo, en donde muchas veces no conocemos a nuestros estudiantes por su rostro, mucho menos en lo que han avanzado en un proceso educativo, quién se hará cargo de diseñar y construir un expediente que de posibilidad de dar seguimiento a un pequeño, quién se hará responsable de la sensible información que ahí se guarda y qué se hará con aquellos estudiantes que quedaron muy por debajo del objetivo de aprendizaje establecido.
Esto sin contar las perversiones de nuestro sistema educativo, en donde es bien sabido que desde hace ya muchos años hay la consigna de no reprobar estudiantes en todo el nivel básico, para bajar los números de la reprobación e incluso de la deserción. Sin embargo los profesores refieren que eso no ha solucionado el problema pues se ha dejado avanzar a estudiantes que no tienen los mínimos necesarios para enfrentar el siguiente curso, creándoles inseguridad, desconfianza, que concluye en el abandono escolar.

Nuevamente, y como ya en muchas ocasiones ha sucedido, las autoridades educativas creen que si es un decreto, habrá modificaciones en el sistema educativo, sin embargo esto no es así, pues se deben analizar, planear, formar, considerar los medios que facilitarán el cambio, antes de decidir llevar a cabo su implementación. En este caso se acatará la norma de la no reprobación, porque está ligada a un asunto administrativo, pero esta implementación se llevará a cabo sin considerar los aspectos centrales de la formación de cada alumno que esté presentando rezago educativo.

martes, 8 de diciembre de 2015

No basta con formar a los profesores

Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

Desde el 2007 estoy trabajando con temas de evaluación en el ámbito educativo, pues he estado involucrada en procesos de evaluación de la docencia y después con la evaluación del currículum, además en el último año, debido a que imparto la asignatura de evaluación del aprendizaje, he estado leyendo a diversos autores que trabajan el tema y he dialogado sobre esto con mis alumnos de maestría que además son profesores y todo esto me ha llevado a diversas reflexiones sobre cómo estamos haciendo la evaluación del aprendizaje en las aulas y que aquí trataré de plasmar en pocas palabras.
Una de mis mayores preocupaciones sobre el tema es que ahora y con la Reforma Educativa que se ha venido dando en los últimos años, se tiene un currículum con un enfoque en competencias y por otro lado se siguen realizando prácticas evaluativas que son más consistentes con el enfoque tradicional de la educación, así que el instrumento más utilizado para la evaluación del aprendizaje sigue siendo el examen. Utilizar exámenes para valorar si los alumnos han alcanzado los objetivos o las competencias planteadas al inicio de un proceso formativo no está mal, el error está en utilizar sólo exámenes habiendo tantos recursos.
Además de acuerdo al nuevo enfoque, tendríamos que revisar qué es una competencia y según lo que dice Perrenaud, el teórico más reconocido sobre el tema a nivel mundial, es una movilización de saberes para la resolución de tareas o problemáticas específicas. Estos saberes son conocimientos, habilidades y actitudes que sólo se pueden hacer evidentes a través de desempeños. Esto muestra que el examen puede ser utilizado para valorar un tipo de saberes que implica una competencia, pero no el resto.
Entonces los profesores tendríamos que estar diversificando los instrumentos con los que evaluamos para observar los desempeños de nuestros alumnos, utilizando proyectos, ensayos o monografías, es decir, productos que ellos mismos construyan. Además tendríamos que estar valorando no sólo los productos de aprendizaje a través de los cuales los alumnos estén mostrando qué tan competentes son, sino tendríamos que ir valorando el proceso, es decir estimar cómo se han ido haciendo competentes, con herramientas tales como los portafolios o las listas de cotejo entre otras cosas.
También, hay una preocupación entre mis estudiantes de maestría, pues ellos están viviendo la esquizofrenia del sistema educativo. Es decir, por un lado se tiene un programa con un enfoque en competencias y se les exige que su planeación y práctica docente que esté dada bajo este enfoque, pero cuando proponen estrategias evaluativas consistentes con la tendencia de las competencias, son reprendido por sus directivos y supervisores, teniendo que mostrar algo que no hacen, o se sienten obligados a regresar a las viejas prácticas del examen.
Por otro lado, En el V Foro de Acción, Modelos y Políticas Educativas que se llevó a cabo en el 2012 a la Dra. Margarita Zorrilla  hablando de los desafíos de la evaluación educativa en México y señalaba que uno de los pendientes es que los profesores se preparen para implementar en el aula las estrategias evaluativas que han sido señaladas anteriormente. Sin embargo en el caso de los profesores-alumnos de estas maestrías que se están formando y están queriendo implementar los procesos de evaluación en el aula con un enfoque en competencias, están entrando en el conflicto que el sistema les presenta, porque varios directivos y supervisores no están siendo formados en estos aspectos.
Así que creo que no sólo los profesores tienen que formarse para modificar las prácticas evaluativas del proceso de aprendizaje, sino también las autoridades de nivel medio, como son los directores y supervisores, que son los que frenan a los profesores que tienen la iniciativa de modificarlas. Fullan, investigador canadiense experto en procesos de cambio educativo, señala que si los directivos no se preparan en función del cambio, éste no llegará a buen puerto, pues serán los primeros en frenar a los docentes. Esto porque se sabe que los profesores son quienes ejecutan los cambios en el aula, así que los esfuerzos de formación se centran en ellos, pero este investigador nos hace ver que no es suficiente con formar a los profesores, sino la formación hay que extenderla a los actores educativos que participan en el cambio. Esto también incluye a los directivos y  administradores.
Me parece que éste es otro punto pendiente de la agenda sobre evaluación del aprendizaje en nuestro país, formar a los gestores del currículum en el enfoque por competencias y por lo tanto en las tendencias evaluativas bajo este enfoque. Todos estamos preocupados por la formación de los docentes, pero nadie pone atención en la formación de directivos y supervisores. Lo que quiero decir es que todos los que trabajan en el sistema educativo, incluso los administradores deberían estarse formando en el tema, por supuesto de distintas miradas, pero todos los actores deberían entender de qué se trata la nueva tendencia para que todos trabajarán en función de ésta.

En nuestra entidad federativa, muchos profesores han acudido a las universidades buscando formarse, no se han conformado con la formación que la SEP les ha proporcionado y esto está favoreciendo el cambio de prácticas docentes, incluyendo las evaluativas, pero constantemente se están enfrentando a las visiones fragmentadas de sus autoridades cercanas. 

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Más que saber de tecnologías, se requiere de un conocimiento pedagógico

Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

La tecnologías de información y comunicación llegaron a la escuela desde hace ya varias década, creo que varios de mi generación, recordarán aparatos en los salones de clase como los proyectores de cuerpos opacos, o los de acetatos, los carruseles de diapositivas, sólo por mencionar algunos de los medios que hace no muchos años eran ya utilizados por los docentes.
Sin embargo, hoy estas tecnologías han rebasado cualquier imaginación, hasta provocar la ruptura del espacio y tiempo aúlico como ahora lo conocemos. Es decir, hoy en día se han popularizado los procesos de aprendizaje en línea que tienen básicamente dos modalidades los e-leraning, que son procesos que se presentan absolutamente a través de los medios tecnológicos, por lo que los profesores y los alumnos prácticamente no se conocen físicamente, aunque sí a través de las plataformas educativas y los b-learning, que son procesos semi-presenciales, lo que significa que hay momentos en que los alumnos y los profesores se reúnen y viven alguna parte del proceso de aprendizaje de manera presencial y hay otros en los que la actividad se da a través de las plataformas educativas. Existe una tercera modalidad, cuando se utiliza alguna plataforma educativa como apoyo adicional del aprendizaje.
Pero, ¿qué son las plataformas educativas?, se conocen en el ámbito tecnológico como LMS (Learning Management System) que en español se traduce como sistema de gestión del aprendizaje. No son más que software que reúnen una serie de herramientas que se clasifican en dos grandes grupos, los recursos y las actividades. A través de los recursos los profesores, pueden hacer llegar información a sus alumnos, como textos electrónicos, presentaciones en power point, ligas a páginas, blogs, videos con datos relativos al curso, etc. Mientras que las actividades son medios a través de los cuales los miembros del grupo (alumnos y profesor) entran en interacción.
Entre las actividades se pueden encontrar, foros que permiten que los alumnos tengan interacción a partir de una lectura, una pregunta o la construcción de un comentario con el resto de sus compañeros, es decir se deja una idea plasmada, que el resto del grupo puede leer y responder a cada compañeros o aquellos que considere conveniente. También depende de las instrucciones que el profesor haya dado. Es por de más decir que esta actividad puede ser llevada a cabo de manera asincrónica, cuando esto se lleva a cabo el profesor debe ser muy claro en cómo quiere que se haga la tarea y cuánto tiempo hay para realizarla.
Lo mismo sucede con la wiki que es otro medio para la interactividad del aprendizaje, éstas funcionan igual que la Wikipedia, es decir alguien sube una definición de algún concepto y el resto del grupo puede irla editando tanto como lo considere conveniente hasta que todos estén satisfechos con el producto logrado.  El chat es otra de mis actividades favoritas, sin embargo a diferencia de las anteriores, ésta es sincrónica, es decir los alumnos deben ponerse de acuerdo con el profesor para que puedan encontrarse cada quién es su propio espacio, pero al mismo tiempo. Los chats, requieren orden y una gran claridad del profesor de a dónde quiere llegar con esta actividad.
También están los Web Quest que son actividades que  permiten a los alumnos desarrollar proyectos, de manera individual o en pequeños grupos y además pueden presentarlo al resto del grupo, lo que da muestras de lo logrado por los alumnos en un curso y que puede ser comentado y retroalimentado por el resto del grupo.
A partir de que conocí y empecé a utilizar las plataformas educativas, no he podido desprenderme de éstas porque observo lo que mis alumnos aprenden a través de las actividades que aquí se han mencionado y eso que yo no soy, ni por mucho, una experta en el uso de estas herramientas. Sin embargo he podido darme cuenta también de eso, que las LMS son eso, herramientas y no sustituyen de ninguna manera la labor del docente que debe ser la de constructor de ambientes de aprendizaje que favorezcan el desarrollo de dichos aprendizajes en los alumnos. He visto quejarse a muchos alumnos de lo mal que fueron atendidos en un proceso en línea o de lo poco que aprendieron, eso se debe a que el docente no hizo una buena gestión del aprendizaje y de la plataforma, eso tiene que ver con un asunto pedagógico y no tecnológico.
Así que como ya tengo que cerrar este escrito, les digo a los amables lectores, que el rol del docente en estos tiempos con estas tecnologías, obliga a ser cambiado. Ya no podemos esperar al profesor que enseña, sino al que establece los medios para que sus alumnos aprendan a través del correcto diseño instruccional que se requiere para lograr que los alumnos comprendan (todos lo mismo), lo que deben hacer para entrar en un primer contacto con la  información, interactuar con sus compañeros en un proceso colaborativos y descubrir qué sabían, qué están aprendiendo en el proceso y qué ha quedando pendiente por aprender. Así que profesores, no es tanto un asunto de saber usar la tecnología, sino de tener un conocimiento pedagógico.

Y esperemos la tercera generación… pues ya nos está tocando la puerta.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Los autos que favorecen el éxito escolar

Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

Nunca había cobrado tanta consciencia de cuánto pueden ser benéficos los autos en la vida de un estudiante para que éste logre el éxito escolar. Es decir, si tiene una buena autoestima, buena autogestión, buena autoeficacia, buena autorregulación y buena autopercepción, entonces tendrá mayores probabilidades de terminar victoriosamente su vida escolar. Así que trataré de describir cada uno de estos y diferenciarlos entre sí, para que padres y profesores tratemos de promoverlos en la vida de nuestros niños y jóvenes para favorecer que con dichos recursos mejoren en la escuela e incluso en su vida.
Empecemos por la autoestima, es la capacidad de sentir aprecio por uno mismo, de quererse, de saber que uno vale la pena. También se dice que es el motor o fuerza innata que da impulso a nuestra existencia. Todos tenemos cierto nivel de autoestima, pero cuando éste es bajo, las personas tienden a atentar contra su vida, mientras que cuando es alto, se genera confianza en sí mismo y se puede creer que uno es capaz de hacer cualquier cosa. El nivel de autoestima tiende a bajar cuando los “otros cercanos” no muestran aprecio por uno, y tiende a ser alto cuando “esos cercanos”, dan muestra de querernos, aunque esto no es una regla.
La autogestión se refiere a utilizar los propios recursos de manera adecuada. Cuando  hablo de los propios recursos, estoy haciendo referencia a los recursos intelectuales, es decir a hacer análisis, o síntesis, o una reflexión, o formularse buenas preguntas, etc., cuando es necesario hacerlo. Esto incluye al tiempo que también es un recurso. Es decir, saber organizarnos y planear las actividades que tenemos que hacer para responder a ellas en tiempo y forma. Esto es algo muy simple que muchas personas no han aprendido, ni desarrollado porque nunca hubo alguien que les dijera cómo hacerlo. Por eso padres y profesores debemos enseñar a los niños y adolescentes a utilizar sus habilidades intelectuales, pero también a llevar una agenda en la que empiece a organizar sus tareas escolares, en cuanto a tiempos de entrega, pero también tiempos en que deben realizar dicha tarea.
Por otro lado, la autoeficacia, se refiere a la creencia que tienen las personas sobre sí mismos acerca de que son o no capaces de cumplir con una tarea de manera satisfactoria y esto no tiene nada que ver con que sí lo son o no efectivamente sino sólo con su creencia, pero esta creencia puede ser determinante en el desarrollo y logro de la tarea. La autoeficacia se genera a partir de  dos aspectos emocionales, uno es qué tanta motivación intrínseca (que se genera en la persona misma) tiene la persona para desarrollar la tarea y la otra es la capacidad que se tiene para manejar del estrés que la propia tarea  genera en la persona.
Así que es importante que los adultos provoquemos retos en los niños y adolescente, es decir que no resolvamos todas sus situaciones, que vayan teniendo responsabilidades en casa y que hagan tareas para ellos y no que tengan que resolver sus padres, aunque no las hagan bien, pronto irán haciéndolas mejor.
La autorregulación, se refiere a la capacidad que tenemos las personas de saber cuándo, cómo y dónde comportarnos. En el ámbito escolar se dice que un alumno es autorregulado cuando manifiesta una actividad pertinente para lograr su propio aprendizaje. Es decir, la motivación intrínseca que ha mostrado en el proceso de aprendizaje es alta. Claro que si los niños y los jóvenes no encuentran significado en la escuela o les estamos enviando mensajes de que no continuarán hasta lograr la meta, o bien si ellos observan que no hay condiciones sociales para mantenerse en la escuela aprendiendo lo que ésta les ofrece, no encontrarán razones suficientes para querer aprender. Ahora que si el estudiante está autorregulado, él mismo autodirige, automonitorea y autoevalúa su aprendizaje. Los autores dicen que es una combinación de querer y poder hacer que es intrínseca a los estudiantes.
Todos estos autos juntos, generan lo que es la autopercepción que se refiere a la creencia amplia de una persona de lo que es capaz de hacer por ella misma, se vuelve a decir que a pesar de que efectivamente sea o no capaz de hacerlo. Los autores como Zimmerman y Bandura, afirman que alumnos con una alta autopercepción tendrá mayores posibilidades de éxito escolar que aquellos que la tienen baja. El reconocimiento de los logros académicos de los adultos y observar que los pares pueden realizar una tarea escolar, ayuda a que los niños y adolescentes eleven su autopercepción. Por eso se recomienda que en los momentos de retroalimentar a nuestros alumnos, los profesores les indiquemos qué han hecho bien y que tienen capacidades para mejorar en aquello que no han tenido suficiente éxito y los padres deben aplaudir sus logros y motivarlos a continuar esforzándose.
Me parece que es importante el papel que los adultos jugamos en el desarrollo de estos autos que seguramente ayudarán a nuestros alumnos a generar ideas para que mejoren como estudiantes.


miércoles, 25 de noviembre de 2015

Leer y escribir para aprender mejor

Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

Recientemente volví a ver la película Mentes Peligrosas que tuviera éxito al inicio de la década de los noventa, como parte de la reflexión que hice con alumnos de maestría en educación a propósito de una de las acciones que debemos seguir con nuestros alumnos de cualquier edad y cualquier nivel socioeconómico.
La película del director John N. Smith, plantea la necesidad de favorecer el desarrollo del pensamiento en jóvenes que siendo inteligentes, están creciendo en un medio hostil, como única posibilidad de alcanzar una vida digna. Los casos que la película plantea, como el de Emilio, Raúl, Colly, etc., muestran que aparentemente estos jóvenes no tienen más posibilidad que la de reproducir el medio en el que se están desarrollando y no hacer más que los que sus progenitores ya han hecho, para que al final terminen siendo delincuentes, asesinos o madres adolescentes y solteras.
Sin embargo el personaje de Michelle Pfeiffer, la profesora en esta película,  insiste constantemente en enseñar a pensar a sus estudiantes, a través de la lectura de poesía, la reflexión de ésta y de la escritura. Y hacia el final del film, ella les dice a sus alumnos que creía que enseñarlos a pensar era una forma de darles armas para enfrentar la vida.
Quiero aclarar que independientemente de que Mentes Peligrosas es una película y en éstas siempre las cosas pueden solucionarse para bien y que la realidad en un poco más compleja, trágica y hasta a veces macabra, no puedo dejar de decir que me parece que el director tiene mucha razón, y que cuando enseñamos a nuestros estudiantes a leer críticamente es decir, a reflexionar sobre lo que leen, a tomar postura frente a esto, analizar sus propias circunstancias en relación a lo que leen, habrán dado pasos  agigantados en el desarrollo de su pensamiento. Pues la lectura en una habilidad compleja que se apoya de muchas habilidades básicas y su desarrollo permite que el pensamiento evolucione.
Cuando una persona lee, activa muchas habilidades de pensamiento, se despierta su imaginación y por lo tanto su creatividad, incremente su vocabulario y su capacidad oral y escrita. Además, los psicólogos dicen que  un buen lector tiene una mejor comprensión del mundo e incluso de sí mismo,  favorece su desarrollo afectivo, moral y emocional, mejorando sus relaciones interpersonales.
Por su parte, la escritura es el complemento del lenguaje hablado y aparece en la historia de la humanidad cuando la mente y la memoria del hombre ya no eran suficientes para almacenar el conocimiento que se iba acumulando, entonces las culturas antiguas desarrollaron códigos que permitieran no sólo la comunicación, sino la preservación del conocimiento. Así que no sólo hubo un salto cuántico en el desarrollo de la cultura  con el surgimiento de la escritura, sino en la evolución psicológica de los seres humanos.
Según los neuropsicólogos, la escritura es un acto individual que se logra a través de una habilidad altamente compleja en donde muchas regiones del cerebro y de millones de neuronas entran en operación, incluyendo a las emociones.
La escritura y la lectura son dos habilidades complejas que están absolutamente relacionadas, pues no se puede ejecutar una sin la otra, sin embargo estás son independientes entre sí, así que se dice que son interdependientes y además de esto, atraviesan de manera transversal cualquier intencionalidad de aprender algo en el ámbito escolar.  Es decir, todo lo que se quiera aprender o que se pretenda enseñar estará vinculado a la lectoescritura y a la adquisición de un vocabulario.
Es necesario que al leer y al escribir los profesores consideremos la adquisición de un vocabulario que le ofrezca a nuestros alumnos la posibilidad de tener una mayor comprensión de lo que aprenden. Es importante mencionar, que de acuerdo a datos del Instituto Nacional de Evaluación para la Educación, muchos alumnos abandonan la escuela porque dejan de encontrarle sentido, tal vez porque los contenidos no están relacionados con sus contextos, o tal vez porque no comprenden lo que están aprendiendo, porque la lectura y la escritura no han sido suficientemente desarrollados y por lo tanto la adquisición de vocabulario no ha sido el que se requiere para lograr aprendizajes. Estas dos habilidades están relacionadas con el lenguaje y si no tenemos la comprensión de los conceptos base para lograr un aprendizaje, no será posible aprender.
Así que volviendo a la película de Mentes Peligrosas, me parece que lo planteado por el director de este film, no está tan alejado de la realidad, pues si en los contextos más desfavorecidos, por lo menos trabajamos con nuestros alumnos la lectoescritura, para que mejoren su capacidad de pensar y adquieran suficiente vocabulario para la comprensión de otros aprendizajes, tal vez estemos dando un gran paso hacia una educación de calidad.



domingo, 15 de noviembre de 2015

Retroalimentar y no sólo aprobar

Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

La calificación, la evaluación y la retroalimentación son tres actividades significativas que deben llevarse a cabo como parte del proceso de enseñar y aprender. Sin embargo,  si se revisan cada uno de los niveles educativos, se podrá observar que todos los profesores califican, algunos evalúan y muy pocos retroalimentan. Pero, ¿cuál es la diferencia de estas tres acciones?
Calificar es la más simple, se refiere a la asignación de un valor, utilizando una escala socialmente acordada para indicar que un alumno ha alcanzado los objetivos, los ha alcanzado medianamente, o bien no los ha alcanzado. Esta acción está, o es mejor decir que debiera estar, íntimamente ligada a la evaluación. Se puede decir que debe ser el resultado del proceso de la evaluación y por lo tanto es la simple acción de colocar la nota en los documentos correspondientes. Claro que a través de la calificación se certifica socialmente el avance de los estudiantes.
Evaluar es una cosa mucho más compleja, es más, es la más compleja de las tres acciones que en este escrito estamos revisando. Y se refiere a todo el proceso de seguir, observar, acompañar, aplicar instrumentos y herramientas que permitan recolectar datos sobre el desempeño de los alumnos, para obtener evidencias sobre si los alumnos han o están en proceso de alcanzar los objetivos. Es decir, en esta acción los profesores están comparando los desempeños de los alumnos con los objetivos planteados, a través de parámetros establecidos. En este caso el docente es el único que sabe cuáles son las diferencias entre desempeños y objetivos.
Retroalimentar se refiere a que el profesor comunique a cada uno de sus alumnos, pero también a un grupo, si es el caso, la diferencia encontrada en la evaluación entre objetivos y desempeños. Se trata de hacer consciente a los estudiantes, sobre lo que han avanzado y lo que queda por avanzar con respecto a los objetivos, pero no sólo eso, sino que deben ayudarles a establecer metas para seguir avanzando. Entonces, como el lector ya habrá deducido, esta acción también está ligada a la evaluación y también es resultado de la misma.
Entre más altos son los niveles educativos, el diálogo debe ser directamente con los alumnos y mientras más pequeños son estos, debe ser con los padres. Los expertos sobre este tema, aconsejan que ésta se de no sólo al término del proceso de aprendizaje, sino durante éste, pues de llevarse a cabo así, los alumnos más atrasados reorientarán sus metas, o al menos sabrán qué cosas deben mejorar para alcanzar los objetivos y éste es un buen medio para disminuir la reprobación, permitiendo que los estudiantes alcancen las metas de los cursos.
También se recomienda que al hacer la retroalimentación los profesores hagan observaciones sobre los productos, así como de las debilidades de estos, y no de los estudiantes, con la intención de no afectar su autoestima, pues si se hace referencia a la evidencia utilizada para la evaluación, el profesor le referirá al alumno qué debe trabajar para mejorar ésta, y no sobre qué le falta desarrollar al alumno. Junto a las observaciones que se hagan sobre el producto, se le debe decir al alumno, qué puede hacer para mejorar el producto y de paso señalar cuáles de sus habilidades o destrezas debe trabajar para cumplir con la tarea.
Los expertos en retroalimentación señalan que cuando un docente hace este quehacer, debe iniciarla señalando los aspectos en los que el alumno ya ha alcanzado la meta, para motivarlo a continuar superándose, por ejemplo, “al revisar tu ensayo pude percibir que tu estilo de redacción invita al lector a entusiasmarse por el tema y es muy coherente, sin embargo la argumentación que se muestra en el ensayo es un poco débil, yo creo que si lees a fulano y a zutano, podrás tener más elementos para hacer más sólida esa argumentación”.
Claro está que si el docente hace una sola revisión de este producto, será tarde para hacerle notar a los estudiantes sus deficiencias, sobre todo, si estos están aprendiendo a desarrollar ensayos, tendría que haber al menos una revisión previa, para asegurar que la mayoría alcanzara la meta. Hay algunos autores que señalan que esta retroalimentación debe hacerse cara a cara, de manera fraterna y amable, señalando que cuando se lleva a cabo de este modo, los resultados que se obtienen son muy significativos, sin embargo otros dicen que se puede completar con notas al margen para que el estudiante no olvide qué cosas le fueron señaladas.

Así que si en este país pretendemos ir eliminando la reprobación, los docentes tendríamos que practicar la retroalimentación para favorecer que más alumnos se hicieran conscientes de cuáles son los factores que deben trabajar y cómo para ir alcanzando las metas del proceso de aprendizaje y no sólo asentarles una nota aprobatoria permitiéndoles avanzar sin sentido por los diferentes niveles educativos. La retroalimentación, debería irse convirtiendo en una buena práctica docente. 

jueves, 12 de noviembre de 2015

El SNTE y la CNTE… que no te confundan

Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

Hace tiempo anduvo circulando un corte comercial en televisa, en el que se establecían las diferencias entre el SNTE y la CNTE, diciendo que el primero agrupa a los profesores que están en el aula y son responsables, por lo que están preocupados por la educación en México, mientras que la segunda agrupa a los profesores que hacen marchas, dejan a los niños sin clases y no les importa la educación,  haciendo una diferenciación muy simplista del complicado corporativismo de los docentes.
Así que analicemos las diferencias entre una organización y otra, para que dicha televisora no nos manipule. El SNTE es el Sindicato Nacional de  Trabajadores de la Educación y su historia dice que han tenido un par de líderes que se han confabulado con el poder y lejos de proteger los derechos laborales de los trabajadores de la educación (pues no agremia sólo a los docente), aprovechan la circunstancia de ser el sindicato más grande de América Latina para comprometer al gremio en decisiones políticas que nada tienen que ver con la educación.
Elba Esther Gordillo, por sus ansias de poder “comprometió” en más de una ocasión a los profesores mexicanos para que votaran por un candidato de acuerdo a sus intereses y para perpetuarse en el liderazgo de este corrupto sindicato, como si los docentes no tuvieran criterio propio y sus propias afiliaciones políticas.
La CNTE es la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación, que es una fracción disidente del SNTE, que da libertad de adhesión política a sus miembros, que quieren recuperar el SNTE, que tienen una postura crítica a las decisiones gremiales que se toman y que los afectan, pues para la cúpula en el poder es un sector de profesores que les representa una piedra en el zapato, pero que lamentablemente también se ha corrompido. Hacen marchas, paros y ruido para demandar y dar a conocer a la sociedad, esos contubernios que la lidereza realiza en su beneficio.
No dejo de pensar cuánto está pagando el SNTE a televisa para difundir este mensaje, o bien quién lo está financiando… ¿acaso fue la propia televisora? No dejo de preguntarme si sus agremiados están de acuerdo con el mensaje que se difunde, además de que hay que dejar bien claro a los lectores que ni el SNTE es el dechado de virtudes, ni la CNTE es el monstruo que muestra el comercial.

Al final de esta historia la Sra. Gordillo fue aprehendida por no haber estado del lado del presidente Peña Nieto, mientras este fue candidato a la presidencia; y el costo político fue alto. Y hoy ante la reforma educativa, la SNTE se ha rendido al gobierno y la CNTE ha seguido haciendo marchas, paros y protestas para decir que no quiere la evaluación. Por lo que muy poco han cambiado las cosas. 

lunes, 9 de noviembre de 2015

Cada quien haga lo que le corresponde para que la evaluación sea un éxito

Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

Recientemente se dieron a conocer los resultados de la evaluación PLANEA llevada a cabo el curso escolar pasado y resultó que Puebla alcanzó el primer lugar en matemáticas y el tercer lugar en lengua, sin embargo es pertinente establecer una reflexión acerca de qué hacer para que los resultados de dicha evaluación permitan continuar con la mejora y no recarguemos esta responsabilidad sólo en los profesores.
Por supuesto, los alumnos tienen la responsabilidad más importante en este proceso, pues son ellos quienes aprenden, así que es necesario que quieran aprender y que pongan en juego todos sus recursos, personales y así como materiales para que se apropien de conocimientos, desarrollen habilidades, trabajen con actitudes, etc. Por su parte los profesores, deberán trabajar con estrategias innovadoras, diversificadas y pertinentes para favorecer que sus alumnos aprendan, para esto los docentes, deberán planear el proceso de aprendizaje, evaluar y retroalimentar a sus alumnos, construir ambientes de aprendizaje propicios, continuar preparándose en la tarea docente y en lo que enseñan, además de mantener buena comunicación con sus alumnos, con los padres de estos, con sus compañeros y con sus directivos.
Los padres de familia también tienen un compromiso con la educación para que sea de calidad, es decir, deben apoyar a los alumnos para que cumplan con la actividad académica y deben darles los espacios, materiales y tiempos adecuados en casa para realizar sus tareas. Igualmente deben supervisarlos y deben garantizar que los estudiantes estén bien alimentados, duerman lo suficiente y se desarrollen en ambientes sanos para enfrentar la tarea académica.
La Secretaría de Educación Pública debe dar los medios necesarios y pertinentes a las instituciones educativas en cuanto a infraestructura para que la actividad académica se pueda llevar a cabo, más o menos, en igualdad de condiciones y también debe planear y llevar a cabo la actualización de los docentes. Sería recomendable que hiciera una simplificación administrativa. Los sindicatos magisteriales por su parte tienen la obligación de defender los derechos laborales de sus agremiados considerando la formación de estos en la asignación de sus funciones. Sería conveniente que se revisara el salario que reciben los docentes y los descuentos que se les aplican.

Si cada quien hace lo que le corresponde seguro los resultados de la evaluación permitirán que haya una mejora en la calidad de la educación. 

jueves, 5 de noviembre de 2015


Todo queda en su lugar con el tiempo

Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

Las semanas pasadas un matrimonio amigo desde mis años de preparatoria, acompañados de sus dos hijos. Ellos viven ahora en otra ciudad, pero vinieron a visitarnos pues sus familias siguen en nuestra ciudad natal. En nuestro primer encuentro al inicio de la semana, estuvimos platicando de nuestros muchos recuerdos como estudiantes de nuestra escuela secundaria.

Después de reírnos un buen rato detrás de cada anécdota de nosotros o de amigos cercanos que no estaban presentes, les fuimos narrando a nuestros hijos cómo era nuestra relación de amistad y las mil peripecias que enfrentábamos en nuestros años de adolescencia. Después de un rato, nuestra conversación se centró en cuando tuvimos una dificultad con la madrastra de Humberto, cuando él se enamoró de una muchacha que a la señora no le parecía la más adecuada para su hijastro.
En ese momento con casi dieciocho años de edad sentíamos que todos teníamos derecho de vivir el amor como considerábamos que era mejor y con la persona que considerábamos que era la mejor. Así que para que Humberto viviera su historia de amor, todos los amigos nos organizamos para sacarlos de su casa tanto a él como a la novia y para engañar a Doña Catalina y por su puesto al padre de mi amigo.
Unos meses después, Doña Catalina y Don Humberto, nos demostraron que la resistencia que habían tenido a la relación que Humberto sostenía, se debía, a que ellos no confiaban en la chica, pues ella parecía no ser suficientemente madura y mantenía relaciones con diferentes muchachos a pesar de ser ella muy joven. Una tarde, mi amigo descubrió que ella tenía otra relación y cuando él le reclamó ella dijo que estaba cansada de tantos conflictos con  la madrastra.
Mi amigo le rogó mucho a su novia para que ellos volvieran, estaba dispuesto a perdonarla, pero ella no quiso. Todos los que estábamos involucrados en mayor o menor grado, en este juego que considerábamos “injusto”, también nos sentíamos decepcionados, ¿dónde habían quedado los ideales de amor, por lo que habíamos luchado? Un día me armé de valor y fui a verla para pedirle que volviera con Humberto en nombre de este amor, la única respuesta que recibí, es que ella no estaba dispuesta a sufrir y que ahora estaba con alguien que la trataba bien.
Me fui triste y dándome cuenta que a las personas no nos gusta sufrir y que creemos que el amor en miel sobre hojuelas. Fue entonces que empecé a entender qué significaba esto de amar. Aunque ninguno de mis amigos tenía cara para ver a Doña Catalina, ni a Don Humberto, ellos como adultos más experimentados habían visto venir lo que nosotros no habíamos sido capaces.
Hace cuatro años, cuando se casó la hermana menor de Humberto y varios de nosotros fuimos invitados a la boda, tuvimos al fin nuestro encuentro con estos dos adultos ya ahora ancianos y nosotros con la edad de ellos cuando todos estos sucesos se dieron. Hablamos con cierta libertad de lo que había sucedido entonces, Doña Catalina nos dio sus razones, entre las que se encontraba que ella sentía la responsabilidad de educar a tres muchachos, todos varones, que la veían como una intrusa en su casa, pero ella sabía que la disciplina era de suma importancia para que estos jovencitos llegaran a ser felices.
También agregó que conocía a la ex novia de mi amigo porque era su vecina y su primer encuentro con ella había sido en una tarde de abril en el que la chica debía haber tenido catorce años, en brazos de un muchacho de casi veinte, que la dejó más tarde y ella entonces se refugió en los brazos del primo de aquél muchacho.
Escuchamos esos argumentos y nos quedaron claras sus razones, además Humberto aceptó que tanto su madrastra como su padre habían hablado con él, en varias ocasiones, para que decidiera lo que más le beneficiaba. Pensé entonces, y ahora también cuando recordamos este suceso, que el tiempo acomoda todas las cosas y que lo que vimos un día, como injusto, imposible, inaceptable, cobra un sentido distinto. El tiempo, la edad, la madurez, la experiencia o todo esto junto nos da elementos para valorar las situaciones en su justa dimensión. Sin embargo esto es algo que la vida te va dando y que no se puede transmitir de manera tan simple a los hijos, por eso la importancia de hablar, de reflexionar, de educar, de darles responsabilidades, de poner límites, de establecer una disciplina, de fomentar el respeto, de escucharlos, de acompañarlos… De responsabilizarnos como padres ante nuestro jóvenes hijos y mostrarles un sendero que les brinde posibilidades de hallar el amor y la felicidad.


martes, 3 de noviembre de 2015

¿Realmente se aprende en un proceso de aprendizaje en línea?

Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

Hoy en día se han puesto en boga los procesos de aprendizaje a través de plataformas educativas y estos son llamados “cursos online”. Incluso en el mundo han surgido ya varias instituciones de educación superior a distancia, sin embargo muchas personas se preguntan si realmente se aprende en estos procesos en donde la interacción con el profesores y otros alumnos es significativamente más baja que en los procesos presenciales.
Las plataformas educativas como Moodle o Blackboard han dando las herramientas virtuales para lograr estos procesos en línea, dichas plataformas tienes una serie de recursos y actividades que permiten que los alumnos desarrollen las acciones que se requieren para lograr el aprendizaje. Además los profesores pueden organizar los cursos de tal modo que puedan ser amigables y atractivos a los alumnos.
Entre los recursos se encuentra la posibilidad de subir archivos o establecer ligas para otros documentos, páginas de internet, videos, etc., en los llamados recursos abiertos de aprendizaje; es decir el profesor puede utilizar una gran diversidad de elementos para favorecer que los alumnos comprendan algún concepto o proceso. Además de que los alumnos pueden subir sus entregas y las plataformas siempre dan la posibilidad de establecer tiempos para que todo mantenga un orden. En cuanto a las actividades hay unas muy conductistas y lineales como los cuestionarios, las encuestas e incluso algunas versiones de exámenes. Sin embargo hay otras muy constructivistas como las wiki, los foros, los chats, los glosarios, entre otros.
Entre unas actividades y otras un profesor puede ir favoreciendo el aprendizaje y lograr que sus alumnos interactúen con él o ella o bien con sus compañeros o con ambos. Por supuesto y como su nombre lo dice el proceso es en línea, así que no hay un acercamiento físico entre alumnos, ni entre alumnos y profesores, sin embargo se va entrando en relación entre todos a través de las actividades. Esta es una de las razones por la que los detractores de los procesos de aprendizaje en línea sostienen que el aprendizaje no se logra.
Sin embargo, los que están a favor le ven muchas ventajas, por ejemplo, primero y muy importante, cada quién puede llevar su propio ritmo de aprendizaje; segundo, cada quien trabaja a la hora que puede o que más le conviene, es decir, los procesos son asincrónicos; tercero, hay la certeza de que cada quién hará lo que le corresponde, pues normalmente no hay una cercanía entre los alumnos para que unos y otros se copien. Cada quien trabaja desde la comodidad de su hogar y todos van aprendiendo.
Mi postura y después de varios semestres de impartir un curso en línea es que sí hay aprendizajes si el docente diseña el curso, interactúa con sus alumnos y sobre todo si retroalimenta a sus alumnos. Realmente me ha representado un reto en mi vida profesional, pues por casi treinta años he dado clases en un aula limitada por el espacio y el tiempo, lo que marca el ritmo de una institución. Con esta nueva tendencia, todo esto se ha roto, no hay espacio físico, no hay tiempos rígidos. El proceso de aprendizaje es sumamente flexible.
El curso virtual que he estado impartiendo me ha significado un esfuerzo permanente, primero para armarlo y dejarlo listo para que todos los involucrados usemos la plataforma. Sin embargo no es atractivo pues sólo he subido materiales y abierto ligas para las actividades, sin darle una organización más vistosa. No he podido romper el esquema del tiempo, así que cada semana hacemos actividades particulares y cada semana evalúo esas actividades, es decir todos vamos al mismo ritmo. He tenido que afinar la forma en que doy instrucciones pues me he ido dando cuenta que darlas por escrito es otra cosa.
Por otro lado me ha sido cómodo pues no tengo que trasladarme al aula y dejar de hacer lo que comúnmente debo hacer, sino que diariamente le doy un tiempo a revisar la plataforma para ver cómo mis alumnos están trabajando. Me detengo a escribirle a alguna persona que veo que no comprendió la actividad o que se ha tardado en su entrega. Cuando se ha cumplido el tiempo de alguna espera evalúo y califico, pero eso no siempre me toma el mismo tiempo. Me he sentido más libre, menos presionada.
Pero ahora veamos, ¿mis alumnos han aprendido? Tal vez me equivoque, sin embargo me parece que sí han aprendido, pues cada semestre los alumnos han desarrollado un proyecto final, en el que cada uno ha establecido el tema y las cualidades de éste, yo sólo he puesto las pautas. Las entregas parciales son interesantes y significativas, pues los  estudiantes muestran sus aprendizajes a través de estos proyectos ya que utilizan varias de las reflexiones que hemos tenido en los foros, o han modificado algún instrumento a utilizar por lo señalado en algún chat. Además yo no soy la única que explica o la única que “sabe”, todos hemos ido aportando cosas al conocimiento. Y lo único que se requiere para tener éxito en uno de estos cursos, es que pongas en juego todos tus recursos personales, es decir, tu responsabilidad, tu capacidad de comprensión lectora, así como tu lectura crítica, tu apertura al diálogo, tu capacidad para comunicar tus ideas por escrito y todo lo que se requiera para desarrollar las actividades del curso. Es decir se requiere ser autogestivo.

Entonces, ¿realmente se aprende en un proceso de aprendizaje en línea?, creo que eso depende del diseño que haga el docente, de lo que este actor se involucre con el curso y sus alumnos, pero también de qué tan autogestivo sean los estudiantes. 

jueves, 29 de octubre de 2015


Jugar y vivir los valores

Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

Hace un par de años tuve una experiencia desagradable, cuando salí de la Ibero Puebla para ir a mi casa, bajé el puente que está sobre la Atlixcayotl para tomar esta avenida rumbo a la ciudad. Esa bajada es un tanto peligrosa pues los automóviles que vienen de sur a norte circulan a una alta velocidad y los que se incorporan tienen que hacerlo con sumo cuidado e irse abriendo hacia la izquierda, pues además de la alta velocidad hay una buena cantidad de vehículo que quieren subir al puente rumbo al Hospital del Niño Poblano.
Después de esa maniobra un centenar de metros adelante, los carriles se reducían por una obra que el gobierno del estado estaba haciendo. Cuando estaba por llegar a esa altura, yo tomé mi precaución y me metí un carril más a mi izquierda, pero a mi derecha circulaba a alta velocidad un auto compacto y pensé, “bájale, ya viene la reducción”, pero el conductor no bajó la velocidad y ya circulaba adelante a mi derecha cuando se encontró de frente y con muy pocos metros para reducir la velocidad con la barra de contención que se puso de manera provisional para las maniobras de dicha obra.
El conductor se abrió como pudo, pero le dio con su salpicadera delantera a un bloque de la barra de contención y a una reja que salieron volando hacia la izquierda golpeando la camioneta tipo suburban que circulaba justo delante de mí. La conductora de este vehículo, una señora de más de cuarenta se detuvo porque su carro había sufrido daños, yo tuve que frenar violentamente porque, mi auto que es compacto y muy bajito se habría dañado de pasar encima del bloque y de la reja, al detenerme quedé justo a la altura del conductor del carro compacto, quién volteo a verme echándome una mirada de “vieja estúpida”, yo le eché otra de “te lo dije baboso”.
Mientras el conductor del auto compacto, que no rebasaba los treinta y yo nos echábamos miradas retadoras, la mujer de la camioneta se bajó para reclamarle su imprudencia y cobrarle por los daños hechos a su auto. Entonces ante mi mirada estupefacta y la de la otra mujer, el chofer del auto compacto se echó hábilmente de reversa, tomó rápidamente el carril que estaba a mi izquierda, mientras su compañero al que yo no había visto, sacó una mano haciéndonos una seña obscena a la mujer de la camioneta y a mi.
La mujer corrió a su camioneta se subió y se fue persiguiéndolos, mientras yo tardé en reaccionar y en incorporarme a la circulación por la cantidad de vehículos que venían sobre la Atlixcayotl. Me quedé pensando que los tipos del auto compacto ya no eran unos jovencitos como para eludir su responsabilidad de circular a una alta velocidad,  dañar la unidad de otra persona, tratar de huir al cometer una imprudencia automovilística y mucho menos para burlarse de la persona a la que dañaron al salirse con la suya. “¿De qué se trata?”, me pregunté mientras experimentaba un sentimiento de frustración, reflexionando sobre los pocos valores que tenemos como sociedad y que nos estamos acostumbrando a pasar unos encima de los otros.
Y dado que la semana anterior a este evento había esto en la IX Jornada de Red de Educación y Valores en la ciudad de Guadalajara y el tema central que se abordó es que tenemos que trabajar el asunto de los valores con estudiantes de todas las edades, pero principalmente en los niños. Se decía que si logramos reflexionar con los más pequeños los principios fundamentales de cuatro relaciones, la personal, la familiar, la social y la global; nos estaremos acercando a la construcción de un mundo más fundado en valores.
El Dr. Antonio Paoli, académico de la Universidad Autónoma Metropolitana, nos dio muestra de formas para trabajar los valores con los niños desde lo estético y lo lúdico; este académico apuesta que a partir de una experiencia estética, la reflexión de  dicha experiencia y el juego puede mostrarse un cambio de actitud. Entonces recomienda que los profesores trabajen los valores  partiendo de relatos, que dialoguen con los niños acerca del contenido de estos relatos, que los representen a través de la plática e incluso de obras de teatro, que canten y bailen sobre el mensaje de la canción y que vuelvan a dialogarlo entre profesores y niños.
El Dr. Paoli ha desarrollado un programa para trabajar su propuesta en escuela públicas en México en el que se incluye a las familias y ha empezado a implementarlo en el Estado de Chiapas,  pero invita a que visitemos la página y el Facebook que ha creado sobre esto para que cualquier profesor pueda practicarlo, pues ha desarrollado una serie de relatos y secuencias didácticas que pueden apoyar a los profesores en el trabajo de valores con los niños. Aunque el programa de este académico está pensado para el nivel de primaria, cree que los profesores de secundaria y de jardín de niños pueden adaptarlo. La dirección de su página es: jugaryvivirlosvalores.xoc.uam.mx   y en Facebook se pueden encontrar como “jugar y vivir los valores”.
Te invito a visitar tanto la página como el Facebook, sobre todo si eres profesor, pero también si eres padre o madre de familia. Considero que algo tenemos que hacer como adultos con los niños, antes de que se conviertan en patanes como los del accidente que narré al inicio. También espero que muchos patanes lean esto y visiten estas páginas para que empiecen hacer consciencia sobre sus acciones.



  

martes, 27 de octubre de 2015

Qué evaluamos cuando evaluamos el aprendizaje

Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

Recuerdo muy bien mis años de estudiante, cuando se acostumbraba asignar la calificación de un proceso de aprendizaje con un solo examen al término de proceso. Al concluir un semestre debíamos estudiar todo aquello que se había aprendido o practicado durante  ese periodo para resolver un examen que generalmente era de opción múltiple. Así que siempre tenía la probabilidad de acertar alguna de aquellas preguntas en las que no supiera la respuesta.
Entonces los alumnos aprendíamos muy bien la maña de estos exámenes y memorizábamos lo que más se podía uno o dos días antes y lo que no nos daba tiempo, no habíamos entendido o no nos había interesado estudiar lo dejábamos de lado con la esperanza de que no lo preguntaran y de no ser así, también esperábamos que tuviéramos buena puntería al momento de elegir la respuesta. Algunas amigas y yo hasta rezábamos el siguiente estribillo para sentirnos más seguras al momento de elegir: “Jesús, José y María dame buena puntería”. No importaba cuántos aprendizajes habíamos adquirido, sino cuántas respuestas buenas tenía nuestro examen y en función de eso se nos asignaba una calificación.
También nos aplicaban exámenes mensuales, de un máximo de veinte preguntas, eso, cuando eran de opción múltiple, sino sacábamos una hoja y nos dictaban un máximo de diez preguntas que debíamos responder o problemas que había que resolver. Estos exámenes me gustaban más porque me retaban más. Pensaba más. Muchas veces las calificaciones resultado de estos exámenes era promediada con la del examen final, pero muchas veces no.
Pasados los años, la evaluación de los aprendizajes ha cambiado, todos sabemos que en la educación básica se evalúa por bloques y los resultados de cada bloque son promediados, para obtener la calificación final. También sabemos que ahora hay mucha formación en los docentes para que consideren el proceso al evaluar, es decir, la participación, las tareas, la actitud hacia el aprendizaje, el trabajo en clase, etc. Sin embargo los exámenes de opción múltiple no han desaparecido, siguen siendo la estrella a la hora de valorar si los estudiantes han aprendido.
Pero, ¿qué miden este tipo de exámenes? Pues nada más y nada menos que memoria o buena puntería. Eso está bien cuando necesitamos valorar si los alumnos tienen la información suficiente sobre un tema para avanzar hacia otras cosas. Pero existen otro tipo de recursos para valorar si están logrando aprendizajes, como por ejemplo, exámenes de preguntas abiertas en donde los alumnos tienes que expresar por escrito sus conocimientos e ideas al respecto de un tema, estos exámenes son convenientes cuando queremos observar la forma cómo los alumnos están relacionando la información. Otros recursos para valorar esto mismo, serían, los mapas mentales, conceptuales o esquemas.
En cambio es conveniente que los alumnos resuelvan problemas, dilemas o que reflexionen sobre situaciones simuladas, da la posibilidad de valorar cómo estos están aplicando lo que han aprendido, eso implica que pongan en juego los conocimientos que han adquirido, así como las habilidades que han desarrollado, es posible también que se puedan incluir algunos aspectos de actitudes. Los foros virtuales en plataformas educativas pueden ser otro ejemplo que nos permite valorar estos aspectos de la formación.
Diseñar, planear, realizar una investigación, proyectar, pueden llevar a los alumnos a realizar productos de aprendizaje de un alto nivel de complejidad en los que demuestran sus competencias. Es decir estos dan evidencia de en qué cosas ha avanzado el alumno al momento de ser evaluado y qué le queda por avanzar, por su puesto uno de estos productos no se desarrolla en un corto tiempo, mucho menos en un par de horas, sino que se va construyendo a lo largo de un curso o de un cuatrimestre.
Por lo tanto, cuando un profesor decide que quiere evaluar competencias, deben pensar en  un producto a largo plazo (lo que dura un curso), que el alumno irá desarrollando al mismo tiempo que trabaja con ciertas competencias, el profesor debe tener claras las evidencias y los desempeños que valorará y que deberá reflejar en una rúbrica. Además deberá ir trabajando en el curso no sólo los conocimientos que el alumno necesitará para lograr el producto de aprendizaje esperado, sino las habilidades, las actitudes, las decisiones que deberá tomar, etc. También el profesor deberá contemplar si quiere que los alumnos trabajen este producto de manera individual o en pequeños grupos, pues tal vez una competencia a observar es el trabajo en equipo, entre otras cosas.

Este tipo de evaluación lleva al profesor a realizar valoraciones parciales del producto, haciendo recomendaciones a los alumnos sobre los aspectos a mejorar, pero también le da pistar para reorientar la planeación del proceso de aprendizaje y la propia práctica docente. El profesor puede ponderar estas revisiones parciales de acuerdo a la complejidad del avance y no sólo promediar notas. Este tipo de práctica evaluativa se trata de una evaluación más compleja, pero también más formativa. Por lo que finalmente pregunto a mis colegas docentes, qué es lo que evalúan cuando evalúan. 

domingo, 25 de octubre de 2015

Pedagogía Ignaciana, más actual que nunca

Por: Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

Dado que trabajo en una universidad jesuita estoy involucrada frecuentemente, en procesos de formación para profesores de la Ibero Puebla y en éstas se hace referencia a la Pedagogía Ignaciana, que es la propuesta didáctica de Ignacio de Loyola fundador de la Compañía de Jesús, no sólo para la vida académica, sino para llevar a cabo los Ejercicios Espirituales, que es un proceso de revisar la vida a la luz de un buen discernimiento.
Así que cada vez que escucho acerca de esta pedagogía, no puedo más que sentirme sorprendida, y esta sorpresa se debe sobre todo a la vigencia que tiene la propuesta de Ignacio de Loyola en las actividades de aprendizaje y que cualquier profesor debería considerar como parte de su práctica docente. La Ratio Studiorum que es una relación de estudio, reúne los principios de la Pedagogía Ignaciana y fue escrita por Diego de Ledezma en 1553,  ésta fue revisada hasta que en 1599 se publicó la versión definitiva.
Así que la Ratio Studiorum, desde el siglo XVI, propone siete aspectos ha considerar para llevar a cabo el proceso enseñanza aprendizaje que describo a continuación para que todos los docentes tomen nota: 1) Plantea adecuadamente los objetivos del curso, no es algo nuevo, todo profesor sabe que los objetivos o las competencias son la base del buen diseño de un syllabus, pues estos marcan las pautas a las que se pretende llegar al término de un curso. Debe reflejar qué se espera que los alumnos sean capaces de hacer en términos de conocimientos, habilidades, actitudes y desempeños al final de un proceso académico.
2) Dosifica los objetivos de acuerdo a la edad de los alumnos, es otro aspecto base para poder desarrollar un buen curso, no sólo considerar qué, sino para quién. No es lo mismo enseñar el movimiento de independencia alumnos de primero de primaria, que para alumnos de segundo de bachillerato, aunque el contenido sea el mismo. O bien trabajar fracciones con alumnos de tercero de primaria, que con alumnos de segundo de secundaria. Es importante tomar en cuenta el nivel de maduración de los estudiantes para plantear el nivel de dificultad del curso. Toma en cuenta que si la dificultad es menor a lo que los alumnos pueden realizar, estos no aprovecharán el curso y si es demasiado alto, ninguno alcanzará los objetivos propuestos.
3) Considera que el alumno debe estar activo, se refiere a que el alumno debe tener su mente y su pensamiento ocupados con lo que está aprendiendo y no necesariamente a que haga actividad física, es decir, que el profesor tenga momentos de participación y que el alumno tenga los propios, después de todo, el que está aprendiendo es el alumno y por lo tanto es el que debe estar activo.
4) Utiliza la repetición reflexionada, este aspecto es uno de los que más me gustan, pues la intención que refleja es básica en el proceso de aprendizaje, así que los profesores debemos preguntarnos cuál es la intención de que hagan tal o cual actividad educativa, para qué se quiere que hagan tantas planas, o tantas sumas, o tantos resúmenes. Además lo más importante es que el alumno reflexione sólo y/o con sus compañeros acerca de las razones de estas repeticiones. Recuerdo muy bien al Padre Cacho (sacerdote jesuita), diciéndonos que a veces es necesaria la repetición para lograr aprendizajes, pero ésta deben tener un sentido.
5) Varía las actividades, me parece que este es un principio básico para tener éxito con los alumnos como profesor, pues no hay nada más tedioso para un alumno que hacer las mismas cosas sesión tras sesión, aunque el contenido no sea el mismo. Si el alumno empieza a adivinar qué viene y a sentirse frustrado de acertar, dejará de tener interés por el curso. Hay muchos libros acerca de actividades, en estrategias individuales y colaborativas, que se pueden llevar a cabo con diversos contenidos.
6) Despierta el interés de tus alumnos, otro elemento básico al que los psicólogos educativos llaman motivación. Efectivamente si el alumno no está interesado en aprender, no aprenderá aunque el profesor haya hecho el mejor de los procesos. Tal vez después de los objetivos, es el factor que debe considerarse y antes de cualquier actividad es necesario despertar el interés. Puedes utilizar una anécdota, una imagen, un reto, una pregunta. Ésta bien formulada es casi infalible para lograr que los alumnos pongan sus sentidos en el aprendizaje.
7) Has el aprendizaje agradable, esto no significa laxo, sino interesante. En una de las novelas de Lipman que se utilizan para filosofía para niños, alguno de los personajes se cuestiona cómo es que la televisión transmitiendo cosas tan superfluas, logran hacerlas tan interesantes que todo mundo las atiende y cómo la escuela teniendo cosas tan interesantes las hace tan aburridas, y eso tiene que ver con la forma cómo el profesor las presenta.
Resumiendo, la Ratio Studiorum nos da siete principios que de seguirlos, permitirán lograr en los profesores prácticas docentes más pertinentes y en los alumnos aprendizajes más sólidos, pues sin duda favorecerán el desarrollo de competencias de unos y otros. Lo sorprendente es que cinco siglo después, siguen vigentes.